La viabilidad de IU: un millón de deuda por cada diputado

Garzón no ha sacado rédito del pacto con Podemos y buscará «un perfil propio» entre críticas internas de cara a la Asamblea de hoy.

Garzón no ha sacado rédito del pacto con Podemos y buscará «un perfil propio» entre críticas internas de cara a la Asamblea de hoy.

Izquierda Unida no logra liberarse de la «losa» que le persigue desde el año 2010: su deuda de 8,6 millones de euros que mantiene en la actualidad con los bancos. Aunque es verdad que ha logrado rebajar en casi1,4 millones su deuda en siete años, la cifra sigue situando a la formación que ahora dirige Alberto Garzón al borde del precipicio.

Desde IU esperaban sacar rédito a la coalición electoral con Podemos tras el 26-J, después de su batacazo en los comicios de 2015 cuando perdieron 9 escaños y se quedó sin poder formar grupo parlamentario. En 2016 sumaron tres diputados y cinco senadores, por tanto su unión con Podemos supuso una minúscula mejoría a nivel global. Estos resultados hacen que el partido dependa totalmente de las subvenciones electorales,(el 65% de sus ingresos) como reconocen en un informe realizado por la Ejecutiva.

Según recoge el documento, en 2009 la formación sumaba cerca de 600.000 euros por sus cuotas de afiliados, mientras que en la actualidad, con 26.000 afiliados sólo llega a 260.000(un 10% de sus ingresos). Este descenso se explica en la marcha de militantes de su organización a Podemos en 2015, como reconocen en el citado informe. Así, concluyen que la solución pasa por buscar nuevas fórmulas de financiarse «que nos permitan obtener recursos no dependientes de las instituciones». IU ha intentado también recoger fondos a través de una campaña de aportación voluntaria para las últimas elecciones donde lograron de 180.000 euros.

El informe también recoge la «losa» del crédito hipotecario de la sede del partido en la calle Olimpo de Madrid, que «sigue poniendo en peligro la viabilidad de la organización», asumen. Desde la dirección se esfuerzan en poner a la venta la sede y piensan en adquirir una viablemente más económica, pero de momento no lo han logrado.

La Asamblea Político Social que se celebra hoy tendrá como eje la discusión del informe en el que también se revela el malestar en el seno de IU debido a la poca visibilidad de la formación dentro del grupo confederal. En el informe, el equipo de Garzón reconoce que «algo está fallando» en la relación con Podemos. Como solución, apuestan por reforzar el «perfil propio» de IU y visualizar las diferencias con el partido de Iglesias ante el «desgaste» de Unidos Podemos. Ayer, el ex coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, apostó por acabar con la coalición al considerar que Podemos e IU «juntos restan». A este hilo también se suman las declaraciones de Tasio Oliver, de Izquierda Abierta, que explicó a LA RAZÓN que este informe era «necesario» para IU debido al temor de que el partido adquiera un «menor perfil público y acabe desdibujandose en la coalición». «Lo que nos preocupa es la pérdida de presencia pública, de músculo... y vemos como hay otros actores en la confluencia que son más independientes y vistosos, como Compromís».