«Lo único que ha logrado Mas es dividir a CiU, al PSC y a Cataluña»

Presidenta del PP catalán

«Le voy a trasladar a Mariano Rajoy que hay que actuar en Cataluña para que lidere una reforma de nuestro sistema  de financiación»
«Le voy a trasladar a Mariano Rajoy que hay que actuar en Cataluña para que lidere una reforma de nuestro sistema de financiación»

«Esta declaración soberanista es un error histórico de Artur Mas y de CiU. Es el mayor desafío que se ha planteado nunca desde el catalanismo y supone una traición a la historia del catalanismo político, que siempre ha buscado una mejor relación entre Cataluña y el conjunto de España»

–El Parlament ha aprobado esta semana una declaración de soberanía con los votos de CiU, ERC, ICV y la CUP para impulsar la autodeterminación de Cataluña. ¿Hacia dónde van las relaciones entre Cataluña y el conjunto de España?

–Esta declaración soberanista es un error histórico de Artur Mas y de CiU. Es el mayor desafío que se ha planteado nunca desde el catalanismo y supone una traición a la historia del catalanismo político, que siempre ha buscado una mejor relación entre Cataluña y el conjunto de España. Lo único que se consigue es propulsar un choque de trenes que muchos queríamos evitar y todo esto no será gratuito porque, aunque la declaración no tenga consecuencias jurídicas, sí que las tiene a nivel político y social, ya que contribuye a dividir a la sociedad catalana.

–Los diputados del PP votaron en contra y, a continuación, se marcharon del hemiciclo. ¿Por qué?

–Este gesto quiso significar que el PP es el partido que lidera la Cataluña española y la Cataluña que dice no a aquellos que quieren romper con España. Frente a un PSC dividido y desorientado, el PP quiso mostrar su rechazo evidente a la ilegalidad y a la ruptura de España. Por eso creímos que era importante que todos vieran nuestro rechazo contundente, el mismo de miles de catalanes a este proceso de independencia.

–Los nacionalistas argumentan que son mayoría en el Parlament y, en paralelo, el Gobierno pide un informe a la Abogacía del Estado para analizar la declaración de soberanía. ¿Esto es un choque de legitimidades?

–Mas ha fracasado porque en la campaña electoral prometió amplios consensos y pidió una mayoría excepcional de CiU en las urnas –que no obtuvo– para liderar este proceso. Y no sólo no tiene amplios consensos, sino que ahora tiene más votos en contra porque el PSC vota en contra. Por tanto, la mayoría de Mas se ha reducido y no tiene los consensos amplios que reclamó para seguir adelante con este proceso, por mucho que quiera ir ante el Rey o ante el presidente del Gobierno. Es lógico que el Gobierno sea vigilante con el cumplimiento de la Constitución porque sin legalidad no hay democracia. Por tanto, los servicios jurídicos analizarán las consecuencias de esta declaración y se actuará en función de ellas. El deber del Gobierno es garantizar el cumplir y hacer cumplir la legalidad vigente.

–El próximo paso de CiU y ERC será aprobar la Ley de Consultas que, previsiblemente, acabará impugnada y, por tanto, el proceso de autodeterminación llegue a un callejón sin salida. ¿Esta legislatura tiene mucho recorrido?

–Esta legislatura tiene fecha de caducidad y la ha puesto el propio Artur Mas cuando pactó hacer la consulta con el señor Junqueras en el año 2014. El pacto de CiU con ERC es una losa para Cataluña y su firma supone el inicio de la división de CiU y el inicio de la fractura del PSC. Lo único que ha conseguido dividir a la sociedad, a CiU y al PSC.

–¿Es una mala noticia la división del Partido Socialista en el sentido de que se debilita el bloque de partidos contrarios a la independencia de Cataluña?

– Debo decir dos cosas. Primero, la fragilidad del liderazgo en el PSOE debilita el gran bloque de los partidos nacionales que defienden la España constitucional y plural. Ahora mismo, sólo el PP lo hace. Y segundo, en cuanto al PSC, no puede hacer oposición porque ya tiene la oposición dentro. Es un partido dividido y está casi en bancarrota interna. En esta situación puede acabar cediendo a las presiones de CiU, pero le pido al PSC que no lo haga, que no abandone los caminos constitucionales.

–El proceso soberanista también provoca grietas en CiU. ¿Son una buena noticia en su opinión?

–La relación entre Convergència y Unió es una relación que tiene unos lazos basados en el poder, pero creo que habrá más problemas internos dentro de Convergència y dentro de Unió que en la propia federación de CiU. Lo que se producirá dentro de Convergència es que los moderados que no ven claro el pacto de Mas y Junqueras se darán cuenta de que van a perder muchos votos a favor de Esquerra, y en Unió exactamente lo mismo. En mi opinión, mientras Unió y sus 13 diputados sigan dando respaldo al proceso soberanista, el riesgo de división será permanente y, por tanto, entramos en unos procesos de problemas internos dentro de los dos partidos.

– En este contexto, CDC ha abierto una reflexión para analizar la conveniencia de mantener los pactos con su partido en instituciones como la Diputación de Barcelona o en municipios como Castelldefels y Reus. ¿Peligran?

–CiU amenaza con romperlos. Si los rompe, lo único que demostrará es que está vendida a ERC. Si los pactos antes eran positivos para la Diputación de Barcelona o para diversos ayuntamientos, ahora deberían seguir siéndolo si no es que el señor Mas está a las órdenes del señor Junqueras y de Esquerra. La capacidad de imponerse de ERC a CiU está clara, sólo hay que ver el guión de la política económica y social de Cataluña: ahora lo que se propone es subir impuestos y aumentar el gasto en políticas identitarias. Pero no sé si va a alcanzar a los pactos.

–¿Su idea, en todo caso, es mantenerlos?

–Somos gente de palabra. Dijimos que eran positivos para la gobernabilidad de la Diputación de Barcelona y de varios municipios. Hicimos esos pactos pensando en la gente y en los vecinos, no pensando en servir a CiU.

–Sin embargo, la relación de PP y CiU no es muy fluida ahora. ¿Pueden recomponer puentes Rajoy y Mas o lo hace imposible el pulso soberanista?

–Siempre hay posibilidades de entendimiento y la obligación de los políticos es recuperar el diálogo y el consenso, sobre todo en un momento de grave crisis de la credibilidad política. Las relaciones son difíciles y delicadas, pero hay voluntad por parte del PP catalán de aparcar algunas cosas y de mirar por el interés general de los catalanes porque necesitan la ayuda del Gobierno. Nosotros, pese al señor Mas y a CiU, pensamos que es bueno que haya entendimiento.

–¿Qué le va a pedir a Rajoy a la hora de afrontar su entrevista con Mas?

–El presidente del Gobierno sabe perfectamente cómo afrontar esta entrevista, no le tengo que pedir nada en concreto, pero sí que le voy a trasladar que en Cataluña hay que actuar. Los argumentos victimistas de CiU no son ciertos, pero necesitamos un mejor trato fiscal y financiero. Y lo que espero es que el Gobierno lidere la reforma de nuestro modelo de financiación y que lo haga desde la lealtad institucional para evitar el camino equivocado de CiU.

–¿Hasta qué punto la deriva independentista de CiU perjudica una eventual negociación sobre el sistema de financiación de Cataluña?

–El Gobierno actuará al margen de que el señor Mas se equivoque y de que quiera provocar la confrontación permanente. He pedido al Gobierno que acometa una profunda revisión del modelo de financiación autonómica y espero que haya uno singular para Cataluña, igual que existe en Canarias, por ejemplo, pero siempre dentro de la ley.

–La patronal catalana Fomento del Trabajo dice que habría que centrar las negociaciones entre Gobierno y la Generalitat en el sistema fiscal y no en otra cuestión. ¿Siente que los empresarios catalanes están ahora más cerca del PP que de CiU?

–No sólo los empresarios sino gran parte de la sociedad catalana está más cerca del PP que de la propuesta de ruptura de Mas. Ha conseguido quedarse solo. Sin apoyos sociales y sin apoyos políticos mayoritarios.

–¿Cree que existe alguna posibilidad de que el Gobierno autorice la consulta de autodeterminación?

–Es ilegal e inconstitucional.

–¿Y si se hiciera una consulta sobre la organización territorial a nivel de toda España?

–La voluntad de CiU no es hacer una consulta, sino llevar a Cataluña a la independencia, y están dispuestos a hacer adoctrinamiento con todos los recursos a su alcance para conseguirlo. Esto es una gran trampa, porque confunde a los catalanes y utiliza todos los recursos públicos para llevar a Cataluña a la independencia. La consulta es ilegal mientras no haya una reforma constitucional.

–¿Vería oportuna una reforma de la Constitución para dar un mejor acomodo a comunidades como Cataluña y el País Vasco?

–Siempre digo que nada es intocable. La Constitución española más longeva fue la de 1876, que duró más de 50 años y la actual nos ha dado el mayor grado de autogobierno y de convivencia. Pero se necesitan grandes consensos para impulsar una reforma de esta envergadura. Creo que iremos hacia una segunda etapa de la transición en la que se modernizará el Estado de las Autonomías, y en este proceso se incluirán asuntos como los sistemas de financiación de las comunidades y como la reforma del modelo administrativo para evitar la cantidad de duplicidades que existen en España.