Los goles de la familia Franco al Gobierno de Sánchez

La familia empleó simbología e iconografía para homenajear al dictador

Los restos de Franco a su salida de la Basílica del Valle de los Caídos
Los restos de Franco a su salida de la Basílica del Valle de los Caídos

La familia empleó simbología e iconofrafía para homenajear al dictador

El pasado 24 de octubre los libros de Historia quedaron marcados por un hecho histórico; tras cuarenta años en el Valle de los Caídos, el jueves de la semana pasada los restos de Francisco Franco fueron exhumados y trasladados al cementerio de Mingorrubio. Tras un constante tira y afloja entre la familia Franco y el Ejecutivo socialista (enterramiento denegado en La Almudena, decisiones judiciales y recursos de amparo), finalmente el dictador fue trasladado junto a su mujer, Carmen Polo. Pero antes de ello, los familiares endosaron un hat-trick al Gobierno de Sánchez con los símbolos que acompañaron al féretro.

La bandera con el águila de San Juan, considerada como el emblema del franquismo y que representa los valores por el que se rigió la dictadura, fue expresamente prohibida. En este caso, el Ejecutivo socialista fue claro: el ataúd saldría de la basílica del Valle de los Caídos a hombros de los familiares pero sin honores ni banderas militares. Sin embargo, los Franco se reservaron una argucia para torear al Gobierno.

Los nietos y bisnietos portaron el féretro al vehículo que, posteriormente, lo trasladaría al helicóptero, pero antes cubrieron el ataúd con el "guión del Caudillo". Su historia es extensa: fue diseñado para el ex jefe del Estado a partir de la Orden de la Banda, una agrupación militar creada durante el gobierno de Alfonso XI de Castilla. El diseño está inspirado en el repostero de Carlos V, con las columnas de Hércules; aquí se calca el diseño, solo que se añade la Laureada de San Fernando, con la que Franco había sido condecorado.

El ataúd portaba además, una corona de laurel en uno de los extremos y cinco rosas sobre ella. Las rosas, colocadas por el abogado de la familia Franco, Luis Felipe Utreta-Molina, aluden al Cara al Sol, el himno de la Falange Española que se adoptó para propagar el movimiento. En una de sus estrofas, la letra dice: “Volverán banderas victoriosas / al paso alegre de la paz / y traerán prendidas cinco rosas / las flechas de mi haz”.

La corona de laurel, sin embargo, no cuenta con una intrahistoria como el resto de elementos: se trata únicamente de un elemento simbólico reservado para condecorar a aquellas personas consideradas como héroes.

Durante la misa en el panteón de Mingorrubio, sin embargo, se utilizó para cubrir el féretro la bandera preconstitucional, con la que también se cubrió el ataúd de Franco tras su muerte en 1975.

Finalmente, Franco fue inhumado con una bandera nacional, un crucifijo de la Orden de San Benito y las cinco rosas. A la salida de la ceremonia religiosa, Francis Franco y los demás familiares acusaron al Gobierno de Pedro Sánchez de “haber consumado la profanación del sepulcro de su abuelo con el aval de los demás poderes de Estado y de la jerarquía eclesiástica”.