Los investigadores se inclinan por un fallo mecánico en el accidente del Eurofighter

Los encargados de las pesquisas creen improbable que el piloto se desmayara

Borja Aybar
Borja Aybar

Los especialistas de la Comisión para la Investigación Técnica de Accidentes de Aeronaves Militares (CITAAM) continúan trabajando para tratar de esclarecer qué ocurrió el 12 de octubre para que el Eurofighter en el que viajaba el capitán Borja Aybar se estrellase cuando se disponía a aterrizar en la base de Los Llanos (Albacete). Si bien se barajan diferentes hipótesis, fuentes cercanas a la investigación aseguran que las causas técnicas cobran cada vez más fuerza que un fallo humano o un problema de salud del piloto. En un primer momento se pensó que podría haberse tratado de un desvanecimiento, ya que el capitán no se eyectó, pero pronto se supo que el aparato en el que viajaba se invirtió a pocos metros del suelo, haciendo imposible que tratara de salvarse. De hecho, algunas fuentes afirman, que “es poco probable que fuese un desvanecimiento”, aunque dejan claro que “aún no hay nada cerrado”.

El equipo encargado de la investigación está formado por varios expertos, entre ellos un ingeniero, un mecánico y un médico forense, a quienes apoyan varios pilotos y mecánicos del Ala 14, a la que pertenecía el capitán Aybar. Se trata de una labor larga y lenta, entre otros motivos debido a que el caza quedó prácticamente desintegrado y los efectivos tuvieron que “recoger pedazos desperdigados por todos lados”, aseguraron las mismas fuentes.

El avión siniestrado cayó muy cerca de la base, en un pequeño campo junto al parque de La Pulgosa. Los cuatro cazas que regresaban de desfilar en Madrid se acercaron en formación desde el sur y en el momento de separarse para aterrizar por separado (prácticamente encima de los hangares y los edificios de la base), el Eurofighter de Aybar perdió el control y en lugar de ascender giró hacia la izquierda y se invirtió. Los primeros datos apuntan a que en esos pocos segundos el piloto pudo intentar alejar el aparato de la zona en la que se encuentran los edificios del Tactical Leadership Programme (TLP). Parece que “sacó el avión de la zona de peligro, evitando una catástrofe mayor”, apuntan.