Los populares ya han tocado fondo

Alrededor de 2,4 millones de votantes del PP cambiarían de opción: 1,4 millones optaría por Cs y 0,9 se abstendrían

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Alrededor de 2,4 millones de votantes del PP cambiarían de opción: 1,4 millones optaría por Cs y 0,9 se abstendrían.

El PSOE logra sumar 1,4 puntos en cuatro apenas semanas. Prácticamente lo que pierden los otros tres grandes partidos, empezando por Podemos y sus confluencias, que cede 0,5 puntos, seguido de Ciudadanos con un retroceso de 0,4 puntos y un descenso de 0,2 puntos de los populares. La suma de lo que pierden estas tres formaciones es de 1,1 puntos.

Por lo que durante el primer mes de gobierno de Pedro Sánchez el efecto positivo ha sido discreto, siendo lo más significativo que ha superado en 1,1 puntos a un Partido Popular que en la actualidad está centrado en la sucesión del ex presidente del Ejecutivo Mariano Rajoy.

Obviamente, las circunstancias pueden cambiar durante el mes de julio cuando se escenifique el choque con los independentistas en el encuentro del próximo día 9 de julio, la avalancha de cayucos y pateras, y la frustración entre las comunidades autónomas por la falta de la reforma de un sistema de financiación que beneficia a las ricas comunidades autónomas de País Vasco y Cataluña en detrimento de la solidaridad interregional.

La explosión de estos tres asuntos pendientes calentarán seguramente el verano y podría plantearse el anticipo electoral.

En la última encuesta de NC Report para LA RAZÓN se aprecian ligeras correcciones en el voto, pero no cambia el escenario de manera significativa con respecto a los sondeos anteriores, salvo el fin del crecimiento de Ciudadanos y la subida moderada del PSOE. Se mantiene la tendencia de bajada de Podemos y la desaceleración en la caída del PP, una formación que parece haber tocado suelo.

De hecho, 1.460.000 votantes populares siguen con la idea de votar a Ciudadanos y otros 978.000 manifiestan su voluntad de abstenerse en unas hipotéticas elecciones. Esto significa que un 18,4 por ciento del voto del PP se marcharía al partido naranja y el 12,3% a la abstención.

Los populares cederían a otras opciones políticas el 2,3 por ciento de sus fieles. En total, se desprenderían, a fecha de hoy, del 33 por ciento de su electorado, y a pesar de todo ello, se mantienen en empate técnico con el PSOE.

Podemos, por su parte, consigue conservar al 65,3 por ciento de los electores que le votaron en las generales de junio de 2016. La transferencia de voto al PSOE le supone unas pérdidas de 763.000 votantes, es decir, el 15 por ciento de los que confiaron en los de Pablo Iglesias hace ahora dos años.

Y mientras, a la abstención

se dirigen un total de 549.000 votantes de los morados, el equivalente al 10,8 por ciento de sus fieles.

La formación de Albert Rivera, mientras, cuenta con la lealtad del 77,7 por ciento de su base electoral. Eso sí, la abstención le priva del 8,4 por ciento de sufragios y el retorno del voto al bipartidismo le sustraen el 12,5 por ciento. Hacia los populares marcha el 7,9 por ciento de las papeletas de la formación naranja y hacia los socialistas apenas el 4,6 por ciento.

El partido más estable de todos en estos momentos es el PSOE de Pedro Sánchez, que ha conseguido retener al 83,7 por ciento de sus votantes, siendo las dos fugas más importantes que sufre la que lleva a la abstención al 7,4 por ciento de sus electores fieles y la de los que, en esta ocasión, optarían por la papeleta de Ciudadanos y que suponen el 5,2 por ciento.