Mas dice que no teme ni la inhabilitación ni la cárcel

Mas, en un momento de la entrevista ofrecida en TV3
Mas, en un momento de la entrevista ofrecida en TV3

Mas asegura que «como persona, votaría sí a independencia» y dice no temer «la cárcel, ni la inhabilitación ni que se carguen la autonomía» si el apoyo a la consulta es mayoritario.

Artur Mas se recreó ayer durante 45 minutos en TV3 hablando de la consulta independentista que planea realizar el 9 de noviembre de 2014. A continuación, el presidente de la Generalitat realizó varios comentarios durante 30 minutos sobre la crisis económica y los ajustes que ha acometido para cuadrar los números de la administración. «¿El "caso Palau"le hace sufrir?» fue la única pregunta que Mas debió responder sobre el escándalo que afecta a CDC por el presunto cobro de comisiones ilegales por adjudicación de obra pública. En todo caso, el líder nacionalista la aprovechó para asegurar que está convirtiendo la Generalitat en la administración «más transparente» del Estado.

La entrevista, conducida por Carles Prats y Lídia Heredia, se inició como era de prever. «¿Desea que Cataluña se convierta en un Estado? Y en caso afirmativo, ¿desea que ese Estado sea independiente?» Mas evitó inicialmente una respuesta clara y matizó que su contestación debía interpretarse a título personal y no como presidente de la Generalitat. «Como persona, votaría sí a la primera pregunta y a la segunda», dijo. Prats le preguntó a continuación desde cuándo es independentista, y Mas recordó que ya se expresó en este sentido el 10 de abril de 2011, cuando se celebró en el municipio de Barcelona una consulta alegal sobre la independencia.

La entrevista entró en ese momento en una fase monográfica sobre la consulta que Mas empleó para sacar pecho por su papel en el pacto de la pregunta. «La pregunta la escribí yo solo y la inspiración me cogió trabajando el día 6 de diciembre (día de la Constitución) en mi despacho en el Palau de la Generalitat. Escribí tres o cuatros opciones y escogí la más clara, pero la pregunta independencia salía en todas», explicó.

En su opinión, el acuerdo «era imposible si acompañábamos de adjetivos al sustantivo Estado». «Había la alternativa de listar siete u ocho posibilidades de Estado (federal, federal asimétrico, propio, independiente...) y a partir de aquí, ¿cómo contamos?», se preguntó. Hecha esta pregunta, Mas dejó al descubierto todas las lagunas de una consulta que tiene pregunta pero no tiene reglas para contar e interpretar los resultados, ni tampoco tiene topes mínimos de participación para legitimar el resultado.

«Lo importante no es cómo contaremos, lo importante es votar, cuánta gente irá a votar y, sobre todo, las diferencias entre el "sí"y el "no"de la primera pregunta, y entre el sí y el no de la segunda pregunta», dijo. Y añadió: «En este momento es imposible fijar las normas de todo. Nos tenemos que preocupar de votar».

En este punto, admitió que podría darse un problema, y es obtener resultados muy parejos. «Si al final en los dos apartados hay resultados similares, tenemos un problema porque no tenemos mayorías claras», dijo.

Acto seguido, los entrevistadores centraron su interés en la relación con el Gobierno. Mas explicó que no habla a fondo con el presidente del Gobierno desde «finales de agosto» y explicó que todavía no ha conversado con él desde que anunció la pregunta de la consulta. «En algún momento me dirigiré a él e intentaré tener un encuentro para dialogar con él. Tenemos todo el interés en que ésta sea una consulta legal», subrayó. Preguntado por si estaría dispuesto a modificar la pregunta, Mas dijo que sí. «Si me propone la misma pregunta que han pactado en el Reino Unido, diría que sí».

Sobre la posibibilidad de que el Gobierno realice una oferta para acomodar mejor el autogobierno de Cataluña, el presidente de la Generalitat se mostró escéptico y en todo caso aseguró que no la necesita para su supervivencia política. «No necesito esta oferta desde el momento en que los partidos catalanes nos hemos puesto de acuerdo en qué queremos hacer», dijo.

En este lance aprovechó para asegurar que la consulta se va a hacer de una forma u otra. En primer lugar porque él piensa firmar su decreto de convocatoria al amparo de la Ley de Consultas, pero en caso de que sea impugnado lo hará mediante elecciones. «No podrán evitar una consulta porque llegará un día en que habrá elecciones», dijo. Tan firme se mostró que aseguró no tener miedo a que le inhabiliten como president por desbordar la ley. «No me dan miedo las consecuencias», aseguró.

Los recortes

En la fase final de la entrevista, Mas comentó algunas de las propuestas que su Gobierno estudia para cuadrar sus cuentas como privatizar los pisos sociales. «La medida está en compás de espera», dijo. Metido en esta harina, el presidente de la Generalitat evitó concretar cuándo va a revertir los recortes aplicados.

La entrevistadora Lídia Heredia deslizó en este punto la problemática de la financiación de los partidos y de forma tangencial el "caso Palau". Quedó muy lejos, en todo caso, de un tercer grado.