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«A Mas se le aplicará la Ley igual que a todos los españoles»

La vicepresidenta avisa de que el artículo 155 de la Constitución es un mecanismo más.

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La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, calificó ayer de «barbaridad» toda la puesta en escena que ha rodeado a la declaración del presidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas, ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) por el proceso que se ha abierto contra él por un presunto delito de desobediencia, prevaricación y usurpación de funciones en la consulta del 9-N, que había sido prohibida por el Tribunal Constitucional (TC) y que, aún así, se celebró el pasado 2014.

«Todos los españoles están sometidos al imperio de la Ley y a las resoluciones de los tribunales. Y el presidente de la Generalitat, el primero de ellos», sentenció la vicepresidenta del Ejecutivo. Sáenz de Santamaría, como ya han hecho otros miembros del Gobierno, no descartó la utilización del artículo 155 de la Constitución, como un mecanismo más previsto en la Ley Fundamental para el caso de que una comunidad autónoma incumpla con sus obligaciones.

Sáenz de Santamaría explicó que la Carta Magna señala cómo todos los gobernantes, incluidos los presidentes autonómicos, deben respetar esa norma y velar por los intereses generales del conjunto. En ese sentido, precisó que la posibilidad de suspender parte de la autonomía en Cataluña «no es cuestión de un ministro o del Gobierno». «El artículo 155 es de la Constitución, que establece que todos los gobernantes, también los autonómicos, tienen que velar por ella», indicó la «número dos» del Gobierno, para apostillar a continuación: «Mas cree que la democracia es él. Está pasando por encima de valores que toda democracia se merece».

Artus Mas ha dado a entender que está dispuesto a desobedecer la Ley si le inhabilitan por el 9-N, y ante esto, el Gobierno advierte de que la democracia es el cumplimiento de la Ley y el respeto al Poder Judicial. Y sostiene que la Ley también se aplicará sobre Artur Mas llegado el caso porque así lo garantiza la fortaleza del Gobierno y de las instituciones. «En España y en Cataluña todos los españoles estamos sometidos a la Ley y a los tribunales, y el presidente de la Generalitat de Cataluña, el primero de ellos», subrayó Sáenz de Santamaría, para preguntarse a continuación por la fuerza y la fortaleza que tiene Mas para pedir a los catalanes que respeten las normas del Parlamento catalán si él no respeta la Ley.

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Además, el citado amago de desobediencia a las decisiones de los tribunales y a la ley vigente, que ha dejado el presidente catalán tras declarar ante el TSJC, sirvió también a la vicepresidenta para afear a la oposición que no haya apoyado la aprobación de la reforma de la ley orgánica que regula el funcionamiento del Tribunal Constitucional para dar más poder de ejecución de sus sentencias a ese órgano judicial. Vista la posición de Mas, la vicepresidenta se preguntó si el Partido Socialista y las otras formaciones no valoran que lo mejor es tener previstos todos los instrumentos posibles para garantizar el cumplimiento de los mandatos del Constitucional. «Frente a un gobernante que dice que no va a acatar las sentencias, lo más importante es que el Tribunal Constitucional tenga capacidad de ejecución», argumentó, en defensa de la reforma aprobada definitivamente esta semana en el Senado, únicamente con los votos a favor del Partido Popular, y que permite al Alto Tribunal inhabilitar directamente a los cargos públicos que incumplan sus resoluciones.