Navarra quiere dejar a Policía y Guardia Civil sin competencias

El Gobierno de Barkos aprueba el Plan Director Policial que recoge esta «ambiciosa» posibilidad.

En Alsausa (Navarra) los abertzales pedían expulsar a la Guardia Civil
En Alsausa (Navarra) los abertzales pedían expulsar a la Guardia Civil

El Gobierno de Barkos aprueba el Plan Director Policial que recoge esta «ambiciosa» posibilidad.

El Gobierno de Navarra ha elaborado un Plan Director de la Policía Foral 2016-20 en el que baraja dejar sin competencias a Policía y Guardia Civil. El Ejecutivo que preside Uxue Barkos aprobó ayer en su sesión de Gobierno un texto que cotempla tres escenarios donde , según dijo la consejera de Interior, María José Beaumont, «el más ambicioso» sería el de la asunción de todas las competencias por parte de la Policía Foral que en la práctica supondría la expulsión de la Guardia Civil y la Policía Nacional de Navarra. Esta apuesta no es nueva y es que uno de los puntos del Acuerdo Programático por los que Barkos asumió la presidencia del Gobierno foral fue la de «negociar con el Estado para el desarrollo escalonado de la Policía Foral de forma que asuma las competencias plenas en materia de tráfico y transportes, seguridad ciudadana, medio ambiente, espectáculos públicos, actividades clasificadas y orden público, convirtiéndose en una policía integral». Incluso el propio portavoz del Gobierno navarro, Koldo Martínez aseguró en comisión el 16 de noviembre que «era legítimo en una democracia pedir que se vaya la Guardia Civil» y que ésta sea sustituida por la Policía foral, que él lo quería además de querer que desaparezca el PPN.

En el Plan Director se definen las líneas estratégicas del desarrollo de modelo policial que contempla tres escenarios posibles: la «coexistencia» que posibilita el relevo generacional y a cubrir el déficit estructural en el que preven contar con 1.200 agentes con un coste de 18,7 millones de euros en cuatro años. El segundo, que «permitiría asumir las competencias de tráfico y medio ambiente», con un incremento de 1.330 efectivos y un coste de 35,4 millones de inversión. Y el tercero, que consistiría en la «asunción en exclusiva de todas las competencias de tráfico, medio ambiente, seguridad vial y seguridad ciudadana» que según el Gobierno navarro supondría un total de 1.500 efectivos con un coste de 62,3 millones de euros.

El portavoz de Interior de UPN en el Congreso, Sergio Sayas, indicó a LA RAZÓN que el Ejecutivo navarro quiere imponer con ello «el modelo de Policía de Bildu» y ve «inadmisible que Bildu esté dirigiendo a la Policía, porque es como poner al lobo a cuidar de las gallinas». UPN considera la propuesta de Barkos una estrategia para acallar voces contrarias de los sindicatos que se han pronunciado en contra, al igual que Podemos. UPN ha solicitado la comparecencia de Beaumont para que explique el citado Plan y destaca que su partido apuesta por el crecimiento de la Policía foral, pero en connivencia con la Guardia Civil y la Policía Nacional.

Por su parte, la presidenta del PPN, Ana Beltrán advierte de que la idea de expulsar a la Policía y Guardia Civil que pide Geroa Bai y Bildu «es una reivindicación histórica de ETA» y subraya que al PPN le preocupa que el Gobierno foral vea a Policía Nacional y la Guardia Civil como «invasores». La oposición advierte de que el Ejecutivo navarro estaría tratando de euskaldunizar a la Policía foral y local que sí controlan. El Plan ahora está abierto a participación ciudadana y a debate parlamentario.