Política

Puigdemont se plantea ir al Congreso a negociar el referéndum

La Generalitat busca condiciones previas para evitar un fracaso como el de Ibarretxe

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont , junto al vicepresidente del Govern y conseller de Economía, Oriol Junqueras
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont , junto al vicepresidente del Govern y conseller de Economía, Oriol Junqueras

La invitación de Soraya Sáenz de Santamaría a Carles Puigdemont, para que fuera al Congreso a explicar y debatir su propuesta de referéndum ha agitado los planes independentistas.

La invitación de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para que fuera al Congreso de los Diputados a explicar y debatir su propuesta de referéndum ha agitado los planes independentistas. La oferta de Santamaría consiguió que los «comunes» se alinearan firmemente, que defendieron que la «batalla se debe librar en todas partes», e incluso el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, también ha aconsejado a Puigdemont a que vaya a la cámara baja. Días después, el lobby económico más influyente de Cataluña, el Círculo de Economía, planteó la misma petición. Esta buena receptividad de la invitación ha obligado a Puigdemont a replantear su rechazo inicial, cuando pidió una negociación para que el acuerdo alcanzado fuera ratificado por el Congreso y el Parlament. En este sentido, el líder del ejecutivo barajaría ahora acudir a la Cámara Baja para negociar la votación independentista, y de esta manera agotar todo el recorrido que da el Estado para abordar el «procés», después del portazo que le dio el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, vía epistolar para dialogar sobre el referéndum. Con esta decisión, Puigdemont lograría satisfacer también a los «comunes» y al Círculo de Economía, pero insiste en poner condiciones previas para evitar un fracaso como el de Ibarretxe.

Todo ello se produce en vísperas de que se reúna el Pacto Nacional por el Referéndum (PNR) –plataforma que aglutina a entidades y partidos favorables al derecho a decidir–, que lo hará el martes 6 de junio para analizar el escenario que ha quedado después del rechazo del Gobierno a dialogar sobre el referéndum. Precisamente, el PNR elaboró un manifiesto que abogaba por una consultas pactada, y se ha convertido en una plataforma capital, ya que los «comunes», pieza decisiva para otorgar legitimidad al referéndum, solo se implican bajo el paraguas del PNR. Posteriormente, y a lo largo de la semana que viene, está previsto que Puigdemont fije y anuncie la fecha y la pregunta.

Reacciones

Hoy mismo, Pablo Iglesias, ha reconocido que vería "sensato"que el presidente de la Generalitat decidiera ir al Congreso para explicar su plan independentista. "Nosotros ya hemos dicho que nos parecería muy sensato que viniera a explicar sus ideas y a poder discutirlas como todo el mundo", ha asegurado en declaraciones en el Congreso.

Preguntado si Podemos o En Podem Comú han mediado con Puigdemont para que reflexione sobre su negativa a acudir al Congreso, Iglesias lo ha negado y ha dejado claro que su partido no influye en las decisiones del PDeCAT. "La verdad es que no. Las decisiones del PDeCAT las toman ellos y nosotros ahí ni influimos ni dejamos de influir", ha garantizado.

A este mismo asunto también se ha referido el ministro portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, que ha dicho que el Ejecutivo confía en que se imponga el sentido común y ha reiterado a Puigdemont su oferta para que vaya "pronto"al Congreso a "hacer las propuestas que quiera", pero con "tranquilidad".

Para Méndez de Vigo, aceptar la oferta "sería muy bien visto por la sociedad catalana", que, a su juicio "quiere escuchar, dialogar y saber dónde se encuentra". En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Méndez de Vigo ha insistido en que Puigdemont debe acudir a la sede de la soberanía nacional a hablar y a escuchar al resto de los grupos parlamentarios, y ha precisado que aceptar la oferta "sería muy bien visto por la sociedad catalana que quiere escuchar, dialogar y saber dónde se encuentra".

"Con tranquilidad, con buena disposición, a hablar de las propuestas que quiere y a escuchar a todos los demás. Que venga cuando él quiera pero pronto", ha resumido, convencido de que esa es "una buena solución", que además es democrática y "es la que conviene a todos".

Méndez de Vigo ha incidido en que "sería bueno"que el presidente catalán aceptase la oferta del Gobierno para acudir a la Cámara Baja, realizada ya hace dos semanas, y que "Puigdemont sea presidente de todos los catalanes y no sólo de los secesionistas".

Por eso, ha hecho un llamamiento a la sociedad catalana para que "también influya en sus líderes políticos", porque acudir al Congreso es "una buena iniciativa para todos".

A juicio del ministro portavoz, "muchas veces, cuando se ponen condiciones, es que al final no se quiere ir".

Durante la rueda de prensa ha insistido en numerosas ocasiones en que lo que "conviene"a todos es que Puigdemont acuda al Congreso a hablar con el resto de las fuerzas parlamentarias, y más teniendo en cuenta que si quiere un referéndum de autodeterminación, los únicos que pueden modificar la Constitución para permitirlo legalmente son los diputados.

"No hay posibilidad de un acuerdo con un Gobierno que no tiene competencias", ha precisado en alusión a pactar el referéndum secesionista.

El ministro portavoz se ha referido a cómo Puigdemont no acudió a la Conferencia de Presidentes del Senado donde se hablaron de muchas cosas que se están traduciendo en acuerdos parlamentarios en los Presupuestos Generales del Estado.

Sobre si el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, les ha pedido que estén localizables en agosto, el portavoz ha señalado que todos los miembros del Gobierno siempre están a su disposición "este verano y cualquier otro". "Que se lo digan a mi familia, que me ve bastante poco", ha bromeado.

Preguntado sobre las palabras de Puigdemont sobre si el Gobierno está dispuesto a usar la fuerza para impedir el referéndum, Méndez de Vigo ha sido tajante: "El uso de la fuerza será la fuerza del Estado de derecho, que es la que legitima la acción del Gobierno y en la que estamos todos los españoles".

Tras mostrarse seguro de que los funcionarios en Cataluña cumplirán con la ley y lo que diga el Tribunal Constitucional, que "es el supremo garante de la Constitución", Méndez de Vigo ha declinado hacer "hipótesis de futuro"sobre si el Gobierno tomaría el control de los Mossos en caso de que al final la Generalitat intentara celebrar el referéndum.