Santamaría: «Fue un error que PP y PSOE no llegaran a un acuerdo sobre el Estatut»

La vicepresidenta asegura que hay «instrumentos de todo tipo para impedir el referéndum» y que PSOE y PP no deben «cambiar una baldosa del edificio sin estar de acuerdo».

Soraya Saenz de Santamaría
Soraya Saenz de Santamaría

La vicepresidenta asegura que hay «instrumentos de todo tipo para impedir el referéndum» y que PSOE y PP no deben «cambiar una baldosa del edificio sin estar de acuerdo».

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría ha pedido a la Generalitat dejar a un lado los 'reproches' para poder trabajar juntos. “La legislatura pasada estuvo centrada en salir de la crisis y evitar un rescate. En ésta podemos focalizar parte del tiempo en atender algunas demandas"ha señalado en una entrevista en la cadena Cope. Reconoce que en política "se comenten errores", pero que ahora "es momento de evitar los reproches para sentarnos a pensar en iniciativas para que los distintos territorios se vean reconocidos en una serie demandas, necesidades presupuestarias o de inversión".

Firmas contra el Estatut

Preguntada en concreto sobre si el PP cometió un error al recoger firmas en 2006 contra el Estatuto de Autonomía de Cataluña, ha respondido que lo que "fue un error"fue que PP y PSOE no trabajasen "previamente para llegar a un acuerdo"en lugar de "proceder unilateralmente unos y otros".

"Lo que no podía un partido era votar algo que consideraba que no entraba dentro del marco constitucional. Hubo demasiadas reuniones en un sentido y la primera reunión que tenía que haber habido era de los dos grandes partidos, que entonces lo eran todavía más", ha justificado, criticando así que el PSOE pactase con los nacionalistas catalanes en lugar de con el PP.

A su juicio, la lección de aquel episodio es que en el "diseño institucional" deben ir juntos PSOE y PP y no deben "cambiar una baldosa del edificio sin estar de acuerdo".

Soraya Sáenz de Santamaría advierte de un 'deseo' en la sociedad catalana de "sentir mucho más cerca el gobierno de la nación". "El diálogo es pulsar lo que piensa la gente y sus necesidades y es bueno que el gobierno esté también físicamente allí para contar en primera persona lo que estamos haciendo”.

Las «45+1» peticiones

La vicepresidenta del Gobierno, explica además que la Generalitat ha planteado 46 peticiones y reivindicaciones. “Lo llamo 45+1, uno es el referéndum del que no podemos dialogar porque no forma parte de nuestro mandato democrático. Ningún gobierno puede autorizar que una parte de España se separe del conjunto. Nadie puede saltarse la ley sin consecuencias". Sobre los otros 45 puntos, asegura que "forman parte de lo que un gobierno puede hablar con una administración autonómica”.

Sáenz de Santamaría señala que “cada uno se retrata con su actuaciones”, en referencia a la cumbre pro referéndum convocada por el presidente de la Generalitat para el 23 de diciembre. "No sé de lo que servirá esa cumbre pero podrían hacer una reflexión de hacia dónde van y que se obtiene al repetir lo que fue un fracaso".

Asimismo, la vicepresidenta asegura que “Hay instrumentos de todo tipo para impedir que se celebre. Invito a los independentistas de la Generalitat a que reflexionen si es oportuno repetir algo que no les sirvió para nada. Hay un cierto cansancio en la sociedad catalana y es momento de centrarnos en la política real", afirma.

Además, señala que “ponerse en manos de la CUP es malo para el gobierno de Cataluña y para el conjunto de los catalanes. Llevan a Cataluña a perder esa centralidad y moderación que la ha llevado a liderar muchos procesos en España. Por aprobar unos presupuestos no se puede colocar a Cataluña en la radicalidad, no merece la pena”.

Sáenz de Santamaría ha insistido en que el Gobierno siempre se ha mostrado dispuesto a dialogar con la Generalitat. Destaca que en las comisiones bilaterales “en el 40% de los casos hemos conseguido ponernos de acuerdo” e insiste en que “somos partidarios de llegar a soluciones antes que a pleitos”.

Además se ha felicitado por los “acuerdos importantes” alcanzados con el PSOE como el techo de gasto. Reconoce que “entenderse en asuntos de largo recorrido siempre es bueno”.