SCC pospone la manifestación del 25-F por «responsabilidad hacia el conjunto de la ciudadanía»

La manifestación coincidía, asimismo, con la visita del Rey a Cataluña, la primera después de las elecciones del 21-D

El presidente de Societat Civil Catalana, José Rosiñol, durante la rueda de prensa tras el encuentro que mantuvo esta semana con Rajoy en el Palacio de la Moncloa. EFE/Juan Carlos Hidalgo
El presidente de Societat Civil Catalana, José Rosiñol, durante la rueda de prensa tras el encuentro que mantuvo esta semana con Rajoy en el Palacio de la Moncloa. EFE/Juan Carlos Hidalgo

Sociedad Civil Catalana ha dado marcha atrás en cuanto a la manifestación congregada para el próximo 25 de febrero, que tenía por objetivo “reclamar la formación de un nuevo gobierno en Cataluña” que represente a todos los catalanes y “así poder lograr que se fomente la convivencia y la concordia entre los catalanes”.

El motivo por el que la plataforma ha tomado esta decisión es porque está “ubicada a las puertas de la celebración del Mobile World Congress en Barcelona” y no quiere perjudicar el Congreso tecnológico más importante de España proporcionando una imagen exterior de conflictividad e inestabilidad. En un comunidado, SCC asegura haber recibido “un gran número de peticiones al respecto por parte de varios sectores del mundo político, económico y social”. No obstante, niegan cualquier tipo de presión y afirman que la decisión está basada en la consideración de que “lo más adecuado en esta ocasión para el conjunto de la ciudadanía es no generar tensión en beneficio de todos los catalanes”.

El texto termina asegurando que “Sociedad Civil Catalana ruega a todos los que se pudieran sentir molestos por la anunciada suspensión de la manifestación que comprendan que no se trata de una renuncia a la firme reivindicación de la formación de un nuevo gobierno de la Generalitat para todos los catalanes, sino que se trata un acto de responsabilidad para con los ciudadanos”.

La manifestación coincidía, asimismo, con la llegada del Rey a Cataluña después de las elecciones del 21-D, ya que tiene previsto asistir a la cena institucional anterior a la celebración del Congreso. La última vez que Don Felipe se desplazó hasta Barcelona también coincidió con una manifestación, la que se celebró en señal de repulsa a los atentados acaecidos en la capital catalana y en Cambrils.