El PP busca candidato/a con experiencia pero sin pasado

Expertos analizan el perfil del futuro líder del PP. El éxito llegaría de un profesional, proactivo y que rompa con la corrupción con independencia de si es hombre o mujer.

Expertos analizan el perfil del futuro líder del PP. El éxito llegaría de un profesional, proactivo y que rompa con la corrupción con independencia de si es hombre o mujer.

A la espera de que este lunes se reúna la Junta directiva del PP, distintos expertos analizan para LA RAZÓN qué perfil debe tener el sucesor de Rajoy para ganar en la arena política. El profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Carlos III, Pablo Simón, insiste en la importancia de ahondar primero en el procedimiento. «Para que el PP se regenere el candidato no puede ser elegido por designación, si no que tiene estar refrendado por los militantes en un proceso de votación previa», argumenta. «Es decir, no puede haber una coronación, sino que dos candidatos deben pujar por el liderazgo. Yo creo que generaría un vector de crecimiento importante». Tanto el politólogo como su compañero de profesión Lluis Orriols, o el también profesor de Ciencias Políticas de la Universidad, Ángel Rivera, coinciden en establecer el primer requisito: su imagen no puede estar vinculada a ningún caso de corrupción, ni siquiera levemente salpicada por haber estado en la foto. «El candidato debe ser un tajante cortafuegos respecto a los escándalos de corrupción», afirma Simón. «Es necesario un nuevo liderazgo que propicie una regeneración para que haya una ruptura con el pasado», corrobora Orriols.

¿Sería conveniente que fuera un candidato joven para alejar dicha «sombra», además de suponer un paso hacia la modernización? El líder de Cs, Albert Rivera, y el de Podemos, Pablo Iglesias, más jóvenes que el ex presidente Mariano Rajoy, ¿no permiten conectar mejor con las nuevas generaciones? No lo ven necesario. «No soy partidario de que la juventud sea prioritaria. Obviamente entronca mejor con las preocupaciones de los jóvenes, pero no es imprescindible», considera Rivera.

«El PP tiene un electorado más envejecido, por lo que necesita un público más amplio, y para eso debe poner al frente a una persona con una sólida trayectoria profesional y política. Me parece más importante que tenga una actividad separada de la política». Simón apoya esta visión: «Uno de cada tres votantes del PP es mayor de 65 años. Buscan un perfil de más edad, con experiencia, no necesariamente junior». Para Orriols, el «quid» de la cuestión sería encontrar un perfil de político proactivo. «Ya no vale la filosofía de que el tiempo pone las cosas en su lugar», asevera. «En la derecha se está produciendo un terremoto político, hay una gran desafección con el PP. Necesitan un líder que les haga recuperar la ilusión en un proyecto común, en el que el bien común esté por encima de los intereses de partido», expone. «No hay que olvidar que el electorado del PP es conservador y tiene un alto sentido patriótico».

El pasado jueves, durante la promesa de cargo ante el Rey de los nuevos ministros, el PSOE escenificó la marcada línea feminista que tendrá el Gobierno de Sánchez. 11 de los 17 responsables de las carteras ministeriales son mujeres. ¿Sería un valor de más que el nuevo líder fuera femenino? «No creo que eso afecte al votante del PP puesto que eso es un valor que moviliza más al de izquierdas, al del PP le convencen aspectos como que baje los impuestos. Si es mujer pues perfecto, pero no tienen esa conciencia de género tan desarrollada», opina Orriols. «Que sea una mujer sería un aliciente, pero el electorado del PP tiene más en mente la valía de la persona independientemente del sexo. A la hora de la verdad, tampoco es conveniente ni efectivo sobrecargar estas cosas, algo que le puede suceder al PSOE», desarrolla Rivera la idea de su colega profesional. «Hombre, el hecho de que sea una mujer sería algo positivo que no iba a restar. De todos modos el PP ya ha puesto mujeres al frente de cargos relevantes. Ellas cada vez tienen más posiciones de poder en todos los ámbitos».

En un mundo globalizado con conexiones permanentes, ciberataques, en el que a España no sólo le condiciona el PIB interior sino el resultado de las elecciones italianas o el Brexit británico, la proyección internacional del nuevo candidato es un «punto crucial» para el éxito del nuevo presidente del PP y aspirante a recuperar La Moncloa. «Es fundamental que tenga una interlocución directa con los socios europeos, con Estados Unidos, con los países integrantes del BRICS, las economías emergentes...», según considera Orriols.

«En los últimos años el Gobierno ha tenido una agenda muy limitada en el exterior, y un presidente tiene que estar en los foros internacionales, intentar ser una pieza clave en las relaciones internacionales», reflexiona Rivera. «Es injusto que a los jóvenes les estemos exigiendo idiomas y a los candidatos, no». Simón no cree que el PP haya fallado en lo que al marketing se refiere. «Pero en lo referente al soberanismo catalán sí han hecho dejación de funciones en cuanto a comunicación exterior y el apoyo exterior es muy importante en este mundo globalizado. El nuevo candidato debe tener esto muy presente».