Tres candidatos para presidir el tribunal donde se juzgará el 9-N

El Consejo General del Poder Judicial tiene previsto designar el próximo 28 de enero al presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, cuando la causa que se sigue en su Sala Civil y Penal por la consulta del 9-N, que se celebró pese a esta suspendida por el Tribunal Constitucional, no estará ni mucho menos finalizada. En ese procedimiento, hasta el momento, se encuentran imputados el todavía president de la Generalitat, Artur Mas, la ex vicepresidenta Joana Ortega y la ex consejera de Enseñanza Irene Rigau, todos ellos por el delito de desobediencia.

En la actualidad la presidencia del TSJ catalán la ocupa Miguel Ángel Gimeno, quien fue uno de los dirigentes de la asociación Jueces para la Democracia y ha presentado su instancia para la reelección.

Sin embargo, Gimeno no será candidato único, ya que al menos hay otros dos magistrados que también han decidido optar a la presidencia. Se trata de Fernando Lacaba y Francisco Barrientos, según afirmaron a LA RAZÓN fuentes jurídicas. Lacaba es presidente de la Audiencia Provincial de Gerona y pertenece a la mayoritaria Asociación Profesional de la Magistratura (APM). Desde un principio se le consideró el «hombre fuerte» de la APM para ese puesto.

Por su parte, Barrientos es presidente de la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Barcelona y pertenece a la asociación judicial Francisco de Vitoria. En estos momentos es difícil prever quién será el elegido, aunque es cierto que un buen número de vocales del Consejo parece inclinarse por un relevo. Sin embargo, al final también tendrá mucha incidencia «lo que pueda ocurrir con otras presidencias que hay que renovar», como Andalucía, Castilla-La Mancha, Valencia y Castilla y León, según las fuentes consultadas. «Esa presidencia entrará en la negociación global», sostienen al respecto.

Gimeno fue designado presidente del TSJ catalán por el anterior Consejo General del Poder Judicial, elegido cuando en el Parlamento había una mayoría del PSOE, que presidía entonces Carlos Dívar.

Recientemente, la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que preside, emitió un duro comunicado tras los sucesos ocurridos en las inmediaciones de la sede judicial cuando declararon los primeros imputados del 9-N, Ortega y Rigau, en el que se criticaban esos hechos porque suponían un «ataque directo y sin paliativos a la independencia judicial».