Un ex edil de IU se enfrenta a 4.200 euros de multa por llamar «criminal» a Rajoy

La Audiencia le sienta mañana en el banquillo por un delito contra las instituciones del Estado

Alberto Miranda Oliva
Alberto Miranda Oliva

La Audiencia Nacional juzgará mañana al ex portavoz de Izquierda Unida (IU) en el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaira, Alberto Jesús Miranda, por seis polémicos comentarios en Facebook en los que, entre otras cosas, instaba a «prender fuego» al Congreso y llamaba «criminal» a Mariano Rajoy tras la muerte de tres miembros de una misma familia en el municipio sevillano el 14 de diciembre de 2013, que en principio se atribuyó a una intoxicación alimentaria. El fiscal Jesús Alonso pide para Miranda la imposición de una multa de 4.200 euros y, subsidiariamente, una pena de siete meses de cárcel en caso de no poder abonarla, por un delito contra las instituciones del Estado. Además, reclama al juez central de lo Penal de la Audiencia Nacional, José María Vázquez Honrubia (encargado de juzgarle), que le inhabilite para ser candidato durante el tiempo de la condena.

Tras ese suceso trágico, que en un primer momento se achacó a la ingesta de alimentos en mal estado por parte de una familia en situación de exclusión social (aunque posteriormente se determinó que se debió a la inhalación de fosfina, una sustancia tóxica que desprendieron al contacto con la humedad los tapones de plástico que recogía el padre para venderlos después al peso), el político de IU hizo responsable en Facebook al presidente del Gobierno por la política de recortes del Ejecutivo. «El pueblo español tiene que levantarse de una vez y ese criminal llamado Mariano Rajoy tiene que pasar el resto de su miserable vida entre rejas», escribió en su muro de la citada red social.

Miranda añadió a ese comentario inicial otros posteriores que también le han llevado al banquillo y que la Fiscalía considera delictivos. «¿Cuándo coño vamos a asaltar el Congreso y prenderle fuego si hace falta? Si por cada uno de los suicidios de un desahuciado hubiese ardido una sucursal bancaria estaríamos hablando de otra situación», aseguró. Posteriormente, volvió a la carga: «La familia no se merecía morir por culpa de estos gobernantes asesinos que salen a diario en televisión vendiendo humo y que son quienes se merecen la muerte». «Ojalá muráis los que habéis matado a mis vecinos con vuestras malditas políticas de recortes», escribió también en Facebook.

Tras confirmarse en febrero de 2014 el informe toxicológico que concluyó que los tres miembros de esa familia (un matrimonio y su hija) habían fallecido por una intoxicación de fosfina, y no por comer alimentos en mal estado, el Ayuntamiento socialista de Alcalá de Guadaira denunció al portavoz de IU por esos comentarios. Mirando aseguró entonces a EP que, tras publicar esos comentarios en la red social, se puso en contacto con el PP para «aclarar» el asunto, aunque se mantuvo en sus trece: «Yo llamaba criminal a Mariano Rajoy y lo sigo manteniendo, porque le está haciendo daño a miles y miles de personas».

El juicio al político de Izquierda Unida se produce días de después de que la Audiencia Nacional sentara en el banquillo al líder de Def con Dos, César Montaña Lehman, por algunos polémicos tuits que la Fiscalía considera delictivos por enaltecer el terrorismo y humillar a las víctimas («A Ortega Lara habría que secuestrarle ahora» o «el fascismo sin complejos de (Esperanza) Aguirre me hace añorar hasta a los Grapo»). El cantante enmarcó esos comentarios en su «fanfarronería dialéctica» y los calificó de «irónicos», al tiempo que negó que su intención fuese enaltecer el terrorismo, pero la Fiscalía mantuvo su petición de condena de 20 meses de prisión.

El pasado miércoles, el Tribunal Supremo (TS) delimitó los contornos del delito de enaltecimiento del terrorismo cometido a través de las redes sociales. El Alto Tribunal condenó a un año de cárcel a un joven que se burló en Twitter de víctimas de ETA. «Comportamientos de ese tenor no merecen la cobertura de derechos fundamentales como la libertad de expresión o la libertad ideológica», recalcó.