Uno de los españoles indultados por Marruecos estuvo en huelga de hambre

Uno de los españoles indultados el pasado 30 de julio por el rey de Marruecos, Mohamed VI, estuvo en huelga de hambre en la cárcel y otro era reclamado por comité europeo de familias de presos que denunciaban las condiciones en las que se encontraban en los centros penitenciarios del país magrebí.

En la lista de los 18 reclusos para los que las autoridades españolas pedían el indulto, a la que ha tenido acceso Europa Press, figura Manuel C. J., que en 2006 hizo una huelga de hambre junto a otros dos presos españoles.

Pretendían denunciar así las condiciones en las que vivían en una cárcel de Tánger y protestar por la situación de abandono en la que, a su juicio, les había dejado el consulado español. Además, pedían ser trasladados a España para terminar de cumplir aquí su condena.

Ricardo B. S., incluido en la misma lista que Manuel C. J., fue uno de los numerosos reclusos para los que el Comité de Familias de Presos Europeos en Prisiones Marroquíes hizo un llamamiento de ayuda en noviembre de 2012.

El comité señaló entonces que la mayoría vivían en "condiciones inhumanas", que varios de ellos eran inocentes y que algunos habían sido torturados.

De los 48 presos españoles que fueron indultados por Mohamed VI, 30 debían haber sido trasladados a España para terminar de cumplir su pena. Sin embargo, finalmente todos fueron puestos en libertad.

En estas listas hay dos mujeres, cinco españoles de origen marroquí, diez marroquíes nacionalizados españoles, un español nacionalizado tunecino y un español de origen iraquí. Este último es Daniel Galván Viña, el pederasta cuyo indulto acabó siendo revocado por el monarca a raíz de las protestas en Marruecos.

En la lista de los 30 destaca Mounir Molina Mohamed, que ni siquiera llegó a ser juzgado y además no cumplía los requisitos para ser perdonado ni para seguir cumpliendo su condena en España, según el portal de noticias marroquí 'Lakome'.

El juicio contra este hombre, que había sido acusado de tráfico internacional de drogas, transporte internacional de drogas y constitución de banda organizada, debía comenzar el pasado 1 de agosto en el Tribunal de Apelación de Alhucemas, pero ese día el juez constató que el acusado no se encontraba en la sala. Había sido liberado 48 horas antes.

En esa misma lista de los presos que debían ser trasladados, figuraba el camionero Antonio G. A., que fue condenado a diez años de cárcel por tráfico de hachís pero solo estuvo un año entre rejas. La Policía había encontrado nueve toneladas de hachís entre la mercancía de su camión.

Su padre es Antonio García Vidriel, el único nombre propio al que se refirió el Rey Juan Carlos durante su reciente visita a Marruecos. Condenado a cuatro años de prisión por el mismo delito que su hijo --fue detenido junto a él-- y gravemente enfermo, su traslado a España ha sido aprobado y se está tramitando.

Uno de los presos para los que se solicitó el indulto que sí tiene antecedentes en España es Francisco José F. C., que fue detenido en 1977, con 19 años, en una operación en la que fue desarticulada una banda de atracadores que actuaba en Madrid y en la provincia de Badajoz.