Votar sin ninguna garantía

La Razón
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Votar por Internet en un futuro será razonable. Así acabaremos con colas, olvidos del DNI y largas horas de recuento de papeletas; se acabarán los problemas logísticos y si lo organizamos bien podrá votar quien viva en el extranjero, o no pueda salir de casa, o tenga que trabajar. Para un referéndum que no es tal como el que pretenden celebrar los independentistas catalanes sería un sueño. Hay precedentes: Estonia ha usado Internet en sus comicios desde 2005 en al menos ocho elecciones. En las últimas al Parlamento el 30% de la población emitió su voto por Internet desde 116 países sin incidentes. Hasta 14 países permiten votar vía red, incluyendo 30 estados de EE UU. El voto por Internet promete. Pero hay problemas en aspectos tan críticos como fiabilidad, seguridad y privacidad que lo hacen inviable a gran escala si no se dispone de una infraestructura de identificación del votante. En el caso catalán, donde no hay garantías, el resultado sería aún más dudoso. En Internet es muy sencillo infectar ordenadores o realizar ataques «de intermediario» en los que alguien se interpone entre el votante y el colegio electoral; la tecnología debe garantizar que el voto emitido se cuenta solo una vez y sin posibilidad de alterar las sumas, y hacer imposible que un tercero conozca el voto. Sin un sistema así un pequeño grupo de personas podría alterar el resultado electoral o hacer públicas las opciones votadas por cada ciudadano; algo que la complejidad del voto de papel dificulta. Sin un sólido sistema de identificación dotado de criptografía de alto nivel cualquier votación vía Internet carece de fiabilidad.

Para evitar estos problemas Estonia creó un sistema vinculado a un carnet de identificación electrónico diseñado para resolver los problemas de validación, identificación y ausencia de fraude mediante criptografía. Así es posible votar desde cualquier ordenador sin problemas de seguridad, fiabilidad o privacidad. Sin un sistema así, no se puede garantizar la mínima seriedad. España ni Cataluña tienen hoy unas infraestructuras adecuadas. Puede que algún día vayamos a votar vía Internet pero de momento no es seguro ni fiable.