Te dejo pero no eres tú, es el Facebook

Las redes sociales son un claro acelerador de crisis en parejas

Dejar de hablar entre nosotros por estar leyendo mensajes de un grupo de Facebook. Decirnos cosas muy importantes como quejas o incluso amenazas de ruptura por el chat de wasap, las redes sociales han llegado para quedarse y, en algunos tristes casos, para interponerse entre las parejas.

Dejar de hablar entre nosotros por estar leyendo mensajes de un grupo de Facebook. Decirnos cosas muy importantes como quejas o incluso amenazas de ruptura por el chat de wasap, las redes sociales han llegado para quedarse y, en algunos tristes casos, para interponerse entre las parejas porque, por su capacidad de adicción, distraen a la persona que, si además está pasando por un momento complicado, se entregará mucho más a ese entretenimiento.

Las redes sociales han supuesto una revolución enorme a la hora de comunicarnos -explica la psicóloga Cristina Bushell Gómez. Aplicaciones como WhatsApp o Skype han acercado a las personas, independientemente de donde se encuentren. No obstante también han traído problemas, ya que buena parte de la responsabilidad del curso de nuestras relaciones la dejamos en las manos de las nuevas tecnologías. Según diversos estudios, se ha establecido que alrededor de 28 millones de parejas rompen por WhatsApp y Facebook. Estos estudios también demuestran que las personas sufren el síndrome del doble check, que es un estado de ansiedad que se origina cuando vemos que la persona a la que le hemos escrito ha visto el mensaje pero no responde. Esto hace que nos planteemos preguntas sobre la calidad de las relaciones y la ansiedad que supone la necesidad de control.

¿Las redes sociales provocan rupturas?

Las redes sociales no provocan rupturas, ‘el problema es cuando la relación y la comunicación de la pareja ya estaban deterioradas y las redes sociales son un agravante de esta situación’ sostiene la experta. También es cierto que hoy en día muchas parejas se conocen mediante aplicaciones como Meetic, E-darling, POF, Badoo, Tinder...donde los primeros contactos están basados en las conversaciones por chat. Cuando las personas se conocen cara cara, el utilizar estas aplicaciones puede llegar a suponer efectos negativos, como celos y control excesivo. El abuso de estas aplicaciones está haciendo que la comunicación en persona sea más complicada; no hablar con la otra persona, expresar tus sentimientos... cada uno llega a sus propias conclusiones y se enfadan con el responsable del error. Lo que está claro es que si se utiliza como medio para calmar la ansiedad o controlar a la pareja algo está fallando en la relación.

La importancia de la comunicación no verbal

No hay que olvidar que la comunicación tiene dos aspectos fundamentales para que el mensaje se transmita correctamente: el lenguaje verbal y el lenguaje no verbal. Con el uso de las nuevas tecnologías, el lenguaje no verbal se está perdiendo, centrando la atención en las palabras. Hay que saber que la comunicación va más allá de cómo y cuánto se habla. También hay que tener en cuenta cómo se dice, una mirada, un gesto, una sonrisa, el tono de voz... Todo esto se pierde detrás de la pantalla.

La clave es aprender a gestionar y utilizar las redes sociales solamente como instrumento que nos ayude a mejorar las relaciones, pero no hay que olvidar que la eficacia no está relacionada con la rapidez de la respuesta, sino que también hay que tener en cuenta el tiempo, la calidad y la cercanía que se comparte con la pareja.