
Conflicto
A Coruña mantiene el pulso con los Franco por la Casa Cornide y rechaza archivar el proceso para recuperarla
El pleno municipal acuerda de modo unánime, con los votos de PSOE, BNG y PP, seguir adelante con la revisión del traspaso de 1962
- Casa Cornide, la última china en el zapato millonario de la familia Franco
- A Coruña reclamará a los Franco la Casa Cornide
- Con la declaración BIC ya en firme, la familia Franco tendrá que abrir la Casa Cornide cuatro días al mes
- La reclamación de Cornide «no tiene base jurídica», según el abogado de los Franco

El Ayuntamiento de A Coruña ha decidido seguir adelante con el proceso para recuperar la Casa Cornide para el patrimonio público, uno de los edificios más emblemáticos del casco histórico de la ciudad y actualmente en manos de los herederos de Franco. El pleno municipal aprobó este jueves continuar con el procedimiento iniciado para revisar los acuerdos de 1962 que permitieron que el inmueble terminase en manos de la familia del dictador.
La corporación municipal dio luz verde, así, a declarar que dicho procedimiento no ha caducado, rechazando la petición presentada por la familia Franco, que había solicitado la nulidad del expediente y el desistimiento del Concello. Con esta decisión, el consistorio mantiene abierto el camino administrativo para intentar recuperar el histórico palacete para el dominio público.
El acuerdo fue aprobado con el respaldo unánime de los grupos municipales del PSdeG, PP y BNG, que avalaron la declaración de interés general del proceso. Esta decisión se apoya en informes jurídicos que sostienen la validez del procedimiento iniciado en 2024 para revisar el proceso de venta del inmueble.
Edificio simbólico
La Casa Cornide es un palacete del siglo XVIII situado en la Ciudad Vieja de A Coruña, considerado un ejemplo de la arquitectura residencial de la Ilustración en Galicia. Durante décadas formó parte del patrimonio público, primero del Ministerio de Educación y posteriormente del propio Ayuntamiento, hasta que en 1962 salió a subasta.
En aquel proceso el inmueble fue adquirido por el empresario Pedro Barrié de la Maza, quien posteriormente lo cedió a Carmen Polo, esposa de Francisco Franco. Desde entonces, la propiedad ha permanecido en manos de la familia del dictador.
Ese origen es, precisamente, el que ha motivado las reclamaciones institucionales para intentar revertir la operación, siguiendo un camino similar al que llevó a la recuperación del Pazo de Meirás para el Estado tras una larga batalla judicial.
Abierto al público desde agosto
Mientras continúa el proceso administrativo y judicial para decidir su futuro, el inmueble se encuentra actualmente abierto al público de forma limitada. La Xunta de Galicia lo declaró Bien de Interés Cultural (BIC), lo que obliga a sus propietarios a permitir visitas gratuitas al menos cuatro días al mes.
Tras años sin cumplir esa obligación y después de recibir una sanción de 3.000 euros, la familia Franco comenzó finalmente a permitir visitas desde agosto del año pasado. Las visitas se realizan con condiciones muy estrictas: es necesario reservar con antelación, el aforo está limitado y no se permite realizar fotografías durante el recorrido.
En las primeras visitas públicas se pudo comprobar que el edificio alberga diversos elementos históricos trasladados durante la dictadura desde otros lugares, como capiteles, relieves o esculturas medievales. Algunos de ellos no pertenecían originalmente al inmueble y fueron incorporados en aquella época.
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