Álex Lequio se enfrenta de nuevo a la quimioterapia

El empresario, que asegura que afronta «cada día como si fuera el último», sufre un nuevo revés en su lucha contra el cáncer.

Álex es un gran amante de los perros. En la foto, con uno de ellos.
Álex es un gran amante de los perros. En la foto, con uno de ellos.

El empresario, que asegura que afronta «cada día como si fuera el último», sufre un nuevo revés en su lucha contra el cáncer.

Un «contratiempo», como él mismo lo denomina, entorpece la recuperación de Álex Lequio Obregón en su lucha contra el cáncer. Aunque en un principio se especuló con que tendría que regresar al hospital norteamericano donde le trataron en 2018, parece ser que, y si no surgen complicaciones que aconsejen lo contrario, seguirá en manos de sus doctores españoles. Una persona cercana al empresario indica a LA RAZÓN que «tiene que someterse a nuevas sesiones de quimioterapia, pero está afrontando esta nueva situación con la misma fortaleza y entereza con la que vivió aquellos primeros meses tan duros que le mantuvieron ingresado en un hospital estadounidense. Es un “jabato”, confía en que sea un simple problema, entre los muchos que ha ido superando en los últimos tiempos. Lo pasa mal, sí, un cáncer es una enfermedad muy seria, y todos estamos seguros de que se va a curar. Él, el primero». Las alarmas surgieron a principio de mes, cuando Álex confesó que «durante una revisión rutinaria ha surgido un contratiempo, y se irán tomando decisiones paso a paso, sin precipitarnos». Lo que hace dieciocho meses comenzó con un simple tirón de espalda dio paso a una serie de pruebas que detectaron un cáncer que había que atajar con urgencia.

Paciente ejemplar

Después de más seis meses en EE UU con un severo tratamiento en el prestigioso Memorial Sloan Ketthering Cancer Center de Nueva York, regresó a Madrid con ilusiones renovadas y grandes proyectos profesionales. La pérdida del cabello y los veinticinco kilos adelgazados fueron motivo de ironía: «A mí mirarme al espejo y parecer un reptil, me hace gracia. Esta es una enfermedad en la que, siendo realista, desconoces las idas y venidas, y lo que queda es afrontar cada día como si fuera el último. Intento subirme a cada tren que pasa por mi lado».

Desde la Clínica Quirón de Barcelona, donde tratan al hijo de Ana Obregón, aseguran que «es un enfermo ejemplar, sigue al pie de la letra lo que se indica en el tratamiento y no da el menor problema a sus doctores. Muchos pacientes le ven como un claro ejemplo de superación y ganas de vivir». De hecho, Lequio Jr. afronta esta recaída con optimismo, «nunca hay que rendirse, sino salir adelante por encima de las piedras que la vida te pone en el camino».

El próximo 31 de octubre, Alex y su padre, Alessandro, unirán esfuerzos organizando un acto en la capital madrileña dedicado al mundo de las mascotas «influencers». Un proyecto en el que tiene puesta toda su ilusión. Álex es un amante de los animales y el pasado verano adoptó una perrita, Luna. «Aunque mi Lunita no es ‘‘influencer’’, irá conmigo a la fiesta, asegura.

Los padres del empresario, de 27 años, se han mostrado preocupados por esta nueva situación pero muy confiados con una recuperación definitiva. «Mi hijo es fuerte y animoso», ha resaltado el conde Lequio.