Oslo

Misión: imposible

ÁNGELA MERKEL / Canciller de Alemania

PELO AL ESTILO «BOB» O «GARÇON»Su fama comenzó en los años 20 como una rebelión de las mujeres contra su papel social e imagen tradicionales, y se afianzó en los 60 como el estereotipo de la fémina moderna e independiente. Hoy en día es un «look» tan normal que ya no tiene connotaciones reivindicativas y resulta extremadamente versátil para tipos de mujer de estilos muy diferentes.
PELO AL ESTILO «BOB» O «GARÇON»Su fama comenzó en los años 20 como una rebelión de las mujeres contra su papel social e imagen tradicionales, y se afianzó en los 60 como el estereotipo de la fémina moderna e independiente. Hoy en día es un «look» tan normal que ya no tiene connotaciones reivindicativas y resulta extremadamente versátil para tipos de mujer de estilos muy diferentes.larazon

La canciller alemana calibra al milímetro su vestuario bsándose en la cruzada a favor de la austeridad –y con tintes redentores– que lidera con puño de acero. No podía ser de otra forma, obsesionada como está por llevar a cabo una misión con precisión alemana. La seguridad y la firmeza cobran en ella un nuevo significado, y la blazer de cuatro botones se ha convertido en el uniforme de superheroína elegido para combatir el crucial momento que nos toca vivir. Misión: imposible.

l La funcionalidad de Merkel

Rigor es la palabra idónea para definir su estilo. Ella es de las pocas que predican con el ejemplo, ya que se muestra en público tal y como exige que nos comportemos el resto, sin concesiones ni privilegios.

l Por dentro y por fuera

Su guión estilístico es simple y saca todo su carácter alemán para no desviarse ni un ápice de ese camino de baldosas amarillas por el que se ha propuesto a sí misma caminar: viste la misma prenda una y otra vez, con la única licencia de cambiar de color. Se ha convertido en una auténtica guía Pantone de gama cromática.

l Su estilo

Acostumbrada a hacerse valer en los ambientes de poder principalmente masculinos, su imagen, aunque austera hasta la obsesión, carece de complejos y es tan firme como inflexible.

l Mi consejo

Su punto débil son los escotes: Merkel se debate entre la recatada abertura en «v» de sus chaquetas de sastre y el desproporcionado y ya popular escote que lució en la ópera en Oslo. Es aconsejable que incorpore nuevas siluetas, así como mejoras en los tejidos y hechuras de sus sastres.