Andalucía

El «número dos» del PSOE dimite como diputado por el escándalo de las ayudas

Pidió también abandonar la Vicesecretaría General del partido, pero Griñán no lo admitió.

El vicesecretario general del PSOE-A, Rafael Velasco, recientemente en el Parlamento andaluz
El vicesecretario general del PSOE-A, Rafael Velasco, recientemente en el Parlamento andaluzlarazon

Sevilla- En la tarde de ayer y de forma inesperada, el PSOE-A envió una nota a los medios de comunicación informando de la dimisión del vicesecretario general de la formación, Rafael Velasco, como diputado autonómico, además del intento de dejar sus responsabilidades como «número «dos del partido. Un extremo que no fue aceptado por el secretario general del PSOE-A y presidente de la Junta, José Antonio Griñán. La decisión se produce después de que hubiera trascendido que la academia de formación que dirige su mujer en Córdoba recibió más de 700.000 euros para cursos en cuatro años.
Velasco alegó como motivo principal «la campaña de difamación, de injurias y de calumnias personales y familiares que, visto como está resintiendo su vida familiar y dado el estado en el que se encuentra su esposa, que está esperando su segundo hijo, le ha hecho tomar la decisión de dejar su acta de diputado para dedicarle un mayor tiempo a su familia». En este sentido, el «número dos» del PSOE enmarca su dimisión en la «cacería política orquestada por el Partido Popular contra él y su familia, en especial contra su esposa». Velasco –continúa la nota– «ha querido dejar constancia de la trayectoria empresarial y profesional de su cónyuge, que ha tildado de intachable y que está sujeta a todos los controles de legalidad».
Lo que llama la atención es que Velasco intentara también abandonar la Vicesecretaría General del PSOE andaluz, a la que accedió en el Congreso extraordinario de marzo. Fue precisamente Griñán, el máximo responsable de la formación en Andalucía, el que se negó a aceptar dicha dimisión, pese a que Velasco insistiera en «reiteradas ocasiones».
Por otra parte, el PSOE quiso dejar claro ayer que «la Comisión Ejecutiva Regional manifiesta su total apoyo a Rafael Velasco» y además «emprenderá las acciones legales que estime pertinentes para depurar las responsabilidades que se determinen del daño moral ocasionado». Velasco, de hecho, ha sido el primero en abrir el camino judicial al anunciar recientemente una querella contra la portavoz parlamentaria del PP-A. Esperanza Oña, sin embargo, se reafirmó posteriormente en sus declaraciones y volvió a lanzar una serie de preguntas: si el el negocio de la esposa de Velasco tenía escasa o nula actividad antes de recibir las subvenciones o si la percepción de esas subvenciones coincide con el ascenso de Velasco en el PSOE-A.
Algunas de estas cuestiones son las que guarda el PP para el Pleno que se desarrollará en la Cámara entre hoy y mañana, aunque el anuncio de ayer de Velasco obliga a esta formación a retocar en cierta medida su discurso. Lo que está claro, sin embargo, es que la dimisión del alto representante socialista, más que apagar la polémica, la aviva. Oña será una de las que dirija mañana una pregunta oral sobre los «criterios en la concesión de subvenciones en materia de formación». No obstante, todo apunta a que la dimisión de Velasco capitalizará el Pleno.
El secretario general del PP-A, Antonio Sanz, consideró «esperpéntico» que Velasco atribuya su situación política y familiar al Partido Popular, al tiempo que pidió a Griñán que explique esta «gravísima situación».


El tropiezo en un ascenso meteórico
- Con sólo 37 años, Rafael Velasco lo ha sido casi todo en el Partido Socialista. Desde que ingresó en la formación en el año 1993 no ha dejado de escalar. Y lo ha hecho a pasos agigantados, al lado del que ha sido su mentor, Luis Pizarro, con el que se fundió en un largo y fuerte abrazo en marzo tras recibir de él el testigo de la Vicesecretaría General del partido en Andalucía. Velasco tomó impulso en su etapa de secretario de Juventudes Socialistas. De ahí pasó a secretario de Relaciones Institucionales –el número cuatro de la Ejecutiva– y en el XI Congreso, que se celebró en julio de 2008 en Granada, ascendió un peldaño más: a secretario de Organización, el considerado número tres del partido. La marcha de Chaves, lejos de alejarlo del poder, le dio el impulso definitivo. Griñán lo colocó, tras el Congreso extraordinario de marzo de 2010, como su número dos, confiándole los asuntos de mayor importancia del partido. Velasco ha sido además concejal en el Ayuntamiento de Palma del Río y diputado en el Congreso entre 1999 y 2003.