José Mercé: «El flamenco nunca está de moda»

Es uno de los nombres más destacados del Festival de Bankia

José Mercé dice que no tiene dos almas. Que un día puede cantar un repertorio más tradicional y otro «del siglo XXI» y sigue siendo flamenco. Lo que sí tiene es una gran pena por la pérdida de Moraíto Chico, su guitarrista («el mejor del siglo XXI») y amigo. A él va dedicado un repertorio jondo y clásico, el próximo día 9 en Madrid, dentro del XX Festival Bankia Flamenco. Luego se desdoblará para repasar su carrera en «Nuevo amanecer», un formato que presenta en Barcelona (11 de febrero) y Salamanca (24).

–¿Se siente más a gusto con el jondo o con lo moderno?
–No puedo elegir, porque cuando hago las cosas es con todas las consecuencias y nunca dejo de aprender la base y la raíz del flamenco.

–¿Sigue escuchando y estudiando a los antiguos?
–Por supuesto, no te quepa la menor duda. El que quiera cantar flamenco, sin haber escuchado eso, va muy equivocado.

–Con una carrera como la suya, ¿sigue aprendiendo de ellos?
–Muchísimo. La forma de hacer, la personalidad grande y la forma natural de cantar... es algo increíble. Te pones a escuchar a cantaores del siglo pasado y alucinas en colores. Y dices: «¡Estos tonos se hacen hoy , y decimos que innovamos!».

–¿Cómo será el festival de Madrid?
- Será un festival de flamenco de tributo a mi compañero, a «mi Morao», a mi guitarra, al mejor del siglo XXI para acompañar. Estaremos Fernando de la Morena, Macanita, Juana la del Pipa, Diego del Morao, todo gente de Jerez. El otro, «Nuevo amanecer», es un repaso desde mi primer disco, «Del amanecer», que apareció en el 98, hasta «Ruido» (2010). Y a muchos músicos en el escenario.

–¿Cómo se ha enfrentado a la pérdida del Morao?
–Es muy difícil, porque nunca tendré otra guitarra a mi lado como la del Morao. La suerte que tengo es que conmigo está su hijo, pero siempre echándole de menos. Esa solera, su forma de ser tan generosa... eso es imposible conseguir.

–Prepara disco nuevo, nada menos que con el sello mítico Blue Note.
–Será, o eso esperamos, un lanzamiento mundial que se presentará en Nueva York antes. Contaremos con las grandes guitarras de este país y los grandes músicos del mundo y con la producción de Javier Limón. Tengo todas las ganas del mundo. Espero que estén los mejores, pero no puedo dar nombres.

–Porque no todo está dicho ni cantado en el flamenco...
–Yo digo que la música de raíz como el flamenco es eterna, viva y fresca. En el flamenco nos queda mucho por aprender a todos.

–¿Dice refrescar porque hay puristas un poco estrechos de miras?
–Yo respeto eso del purismo, pero habría que hablar de tema muy despacio. Porque el ortodoxo y el purista que hace bien las cosas no es otro que el intérprete. Si alguien dice que la seguiriya es un cante grande, estoy de acuerdo, pero es el intérprete el que le da la grandeza. Si lo canta cualquiera no tiene nada, la ortodoxia es cuando se siente.

–¿Cómo consigue ser uno de los que más público arrastra?
-Hago un flamenco abierto, cotidiano, y creo que hemos puesto nuestro granito para que los jóvenes vayan sin complejos, con una tranquilidad grande, sin tener por qué saberlo todo, sino sólo esperando que les guste. Luego ya buscarán por dónde va la base y la raíz. El flamenco es sentimiento. Si te llega un pellizco en las tripas te vas a preocupar por los tangos, la seguiriya, la soleá o la alegría.

–Para estos tiempos de paro y crisis, ¿el flamenco es una medicina?
–Totalmente. Los flamencos estamos más acostumbrados a la crisis (risas). La música de raíz, como el flamenco, nunca está de moda. A veces más alto, a veces más bajo... pero no estamos acostumbrados al pelotazo. No somos de grabar el temita y la nube de verano de la que nadie se acuerda. Nosotros llevamos mejor la crisis.

–Publicar con Blue Note debe ser muy especial. Con sólo ver su catálogo...
-Es importantísimo porque ahí han grabado los mejores músicos del mundo, y que se fijen en el flamenco es una maravilla.

–¿Y los americanos le entienden?
–Cuando estuve de gira en Norteamérica fuimos a un lugar donde vino a vernos un «yanqui» clásico, no entendía ni «papa», pero le ví, con sus casi dos metros, llorando. Y luego pidió entrar al camerino porque quería que le explicase qué decían las letras.

–¿Y cómo imagina el futuro del flamenco?
–Espero que se den cuenta de la grandeza de este arte y que apuesten un poquito más. Porque se le apoya poco. Tenemos que sacarlo nosotros de nuestras costillas, de nuestras gargantas, de nuestros pies.


Las sagas continúan
Junto a Mercé tocará la guitarra Diego del Morao, hijo de Moraíto Chico, pero no es el único relevo de nuevas generaciones flamencas. No puede decirse que Estrella Morente sea un descubrimiento a estas alturas, (preside el cartel del 7 de febrero, la primera jornada) a la hija de Enrique la podremos oír en el Price. Y hay más: Rancapino hijo ha presentado la biografía autorizada de su padre en la Casa Encendida, la misma sede en la que se ha podido ver el recital de Tomatito Hijo.


- Cuándo: jueves, 9 de febrero, 20:30 horas.
- Dónde: Teatro Circo Price. Ronda de Atocha, 35.
- Cuánto: desde 28 euros.