Las elecciones de los 4000 millones

Las donaciones a los candidatos en estos comicios baten todos los récords de convocatorias de mitad de legislatura, según un estudio independiente

Simpatizantes de Obama durante un mitin del presidente demócrata en la Universidad del Sur de California, en Los Ángeles, hace una semana
Simpatizantes de Obama durante un mitin del presidente demócrata en la Universidad del Sur de California, en Los Ángeles, hace una semana

MIAMI- Si estas elecciones legislativas en Estados Unidos se estaban caracterizando por el discurso principalmente económico y critico con el excesivo gasto público de la Administración demócrata del presidente Barack Obama, las cifras, que ayer sacó a la luz una asociación independiente, demuestran que en EE UU prima, sin embargo, «la ley del dinero».
Los candidatos estadounidenses manejan cifras millonarias para conseguir su objetivo el 2 de noviembre, ya sea un puesto como senador, congresista o gobernador. No titubean al recibir donaciones de empresas o de particulares. De hecho, el propio presidente pidió vía email a sus votantes de 2008 no sólo su papeleta, sino también una contribución económica.
Al preguntar en las calles de Florida por la cantidad que se gastarán los políticos en estas «midterm», sus caras cambian de color. En el centro financiero de Miami –y pese a tener sueldos bastante holgados– no dan crédito a los datos que maneja el Centro de Política Responsable (CRP, en sus siglas en inglés). En estas elecciones, entre el dinero del partido, las donaciones corporativas y la aportación personal de cada candidato (hay grandes fortunas luchando por un asiento) se llegarán a gastar 4.000 millones de dólares. «Ese dinero se podría emplear mejor en educación», comenta Mattleen, mientras que a su compañero de trabajo Sandro le hace plantearse el «sueño americano». «No puede presentarse todo el mundo como dicen, sólo el que interesa a las grandes empresas».
El CRP, con sede en Washington, va actualizando en su página web opensecrets.org la cifra final a la que ascenderá la factura, pero el miércoles por la tarde también emitieron un comunicado con tal alarmante cifra, sobre todo si se tiene en cuenta que las presidenciales fueron hace dos años.
Ayer se abrió debate también en los programas informativos, según cálculos de la cadena CNN, con los cuatro mil millones de dólares se podría comprar un Menú Big Mac (una hamburguesa con patatas y bebida) a todos los habitantes de Estados Unidos, unos 307 millones.
Según las investigaciones de CRP, Wall Street, las compañías de seguros médicos y de energía han cambiado de color. Desde febrero de 2010 están haciendo donaciones a los candidatos republicanos. Para algunos analistas, esto es un síntoma de castigo a Obama, para otros, simplemente que Wall Street siempre apuesta al caballo ganador.
Más fondos para los demócratas
Sin embargo, los demócratas han conseguido más dinero que sus contrincantes. De momento, el partido de Obama ha recaudado unos 782 millones de dólares mientras que los republicanos «sólo» han movilizado 515 millones. Esto como partido, pero si se mira a cada candidato particularmente se observa que los republicanos han logrado más fondos.
Unas cantidades que en palabras de la directora ejecutiva de CRP, Sheila Krumholtz, «hacen que las elecciones de 2000 parezcan una ganga, pues se gastaron 3.100 millones de dólares». Krumholtz reconoce que ya auguraba que se lograrían récords de gasto, pero no esperaba una crecida tan masiva en las últimas semanas.
Para tener una idea, sólo esta semana en uno de los estados donde más reñida está la carrera, Colorado, los dos candidatos a senador han obtenido 30 millones de dólares en donaciones de fuera de sus respectivos partidos.