Tintín da pedales en la bicicleta de los Dardenne

Bromean con que el actor del filme es el auténtico héroe del cómic

Jean-Piere y Luc Dardenne presentarona ayer en Valladolid  «El niño de la bicicleta»
Jean-Piere y Luc Dardenne presentarona ayer en Valladolid «El niño de la bicicleta»

Valladolid- Los hermanos Dardenne han traicionado en «El niño de la bicicleta» una de sus reglas de oro: no introducir música en sus películas. También es la primera vez que rodaron con sol, quizá se estén dulcificando, en la medidas de posibilidades. No han roto, sin embargo, su costumbre de acudir a la Seminci, pues esta es su séptima ocasión, cinco de ellas dentro de la sección oficial: «La promesa» (1996) «Rosetta», (1999), «El hijo» (2002), «El niño» (2005) y en esta ocasión. Los belgas recordaron que esta historia tiene su origen en Tokio, donde conocieron a un chaval que fue abandonado en un orfanato por su padre, quien le prometió volver a los tres meses y nunca más se supo de él. Saben que tendrán que competir a partir del viernes en la cartelera con un mito de su país, Bélgica, Tintín en la versión de Steven Spielberg: «Habréis observado que nuestro protagonista, Thomas Doret, se parece al personaje del cómic. El verdadero Tintín es el nuestro, "El chico de la bicicleta", bromearon los hermanos durante la presentación a la Prensa.

Sin pesimismo
A pesar de la crudeza de su cine no se reconocen pesimistas. Tampoco creen que el cine de autor que practican y militan haya perdido adeptos con los años. «En los años 60, cuando éramos jóvenes tampoco nosotros íbamos al cine a ver las películas de Godard o Bresson, sino que las conocíamos cuando se pasaban en el cineclub del colegio. Es cierto que ahora se estimula poco desde la escuela a ver ese tipo de cine, pero no nos quejamos, de los 135 mil espectadores que tuvo la película en Bélgica, 20.000 fueron jóvenes».

Para potenciar su compromiso con otras cinematografías los realizadores anunciaron ayer que están en trámites para abrir un nuevo cine en la capital belga con cuatro salas en las que se proyecten películas de autor no solo europeas, sino también americanas, asiáticas… Ellos no quisieron hacer ayer una tesis larga sobre la crisis esconómica, simplemente llamaron a «las naciones europeas a crear un gran estado europeo que regule la economía, porque, de momento, esto es la jungla».