Extremadura

Rajoy resucita la presión al Gobierno por Bildu

Exige nuevas pruebas para que la coalición no obtenga escaños. Anuncia que no romperá el pacto anti-ETA

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MADRID- La decisión del Tribunal Constitucional (TC) sobre Bildu obliga a Mariano Rajoy a revitalizar su presión sobre el Gobierno y a embridar, sin desautorizar, al sector de su partido que propugna la delicada tesis de que el Ejecutivo sigue negociando con ETA y que se debe romper el acuerdo con el PSE. Este sector, capitaneado por Jaime Mayor Oreja, defendió que el PP reclamase desde un principio la impugnación de la coalición mediante la Ley de Partidos y ahora se siente legitimado en sus pesimistas advertencias y en su papel de Pepito Grillo de la dirección nacional. Rajoy no tiene intención de romper el pacto antiterrorista por el hecho de que Bildu esté finalmente en las elecciones gracias a los votos de los magistrados del TC nombrados por el Gobierno, y el miércoles volverá a preguntar a Rodríguez Zapatero en el Congreso por la economía y no por ETA.

En relación al Gobierno, la salida de Rajoy pasa por mantener la reclamación para que dé instrucciones a las Fuerzas de Seguridad del Estado y sigan buscando pruebas que permitan poner en marcha otras vías jurisdiccionales. Oficiosamente admiten que las posibilidades de que esas vías prosperen son pequeñas, pero creen que la obligación del Ejecutivo es utilizar todos los instrumentos a su alcance, y la suya, exigir que así sea. Con esta tesis armarán su discurso ante la opinión pública en un tema central de la campaña, les guste o no.

Aún quedarían tres posibles vías jurisdiccionales abiertas, cada una con más complicaciones. Por un lado, la de instar ahora ante el Supremo la anulación individual de listas contaminadas en virtud del artículo 49 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) y en base a nuevo hechos acontecidos. La segunda, que plantean los populares se basa en el artículo 108 de la LOREG, que establece que desde la votación hasta la proclamación de electos se puede presentar la demanda de ilegalización del partido para evitar que sus electos tomen posesión. Y la última vía sería la de aplicar la incompatibilidad sobrevenida, establecida en la reforma de la LOREG, para despojar de sus escaños a los concejales ya proclamados.

Ayer Mayor Oreja ratificó coma por coma su denuncia sobre un «proceso pactado con ETA» que tantas críticas le ha granjeado, y que hasta ahora el PP no se ha atrevido nunca a hacer oficialmente suya. De hecho, en vísperas de la impugnación ante el Supremo de las listas de Bildu, el portavoz de Justicia, Federico Trillo, llegó a desautorizarle en una entrevista en la Cadena Cope. Ayer, obligado por el nuevo contexto, Trillo introdujo algunos matices en su argumentación. En Onda Cero, dijo que espera que el Gobierno no esté negociando con ETA, y que espera que lo demuestre, «frente a todas esas sospechas más que razonables». Pero volvió a chocar con el portavoz europeo en lo que afecta al futuro de la relación con el PSE. Mayor Oreja la dio por quebrada en una entrevista a Europa Press Televisión y pidió a sus compañeros vascos que revisen la continuidad de un pacto que dependía de que Batasuna se colara o no en las instituciones. Trillo aseguró que el PP no moverá pieza para romper el acuerdo con el PSE.

Rajoy dedicó su primer día electoral a Extremadura, bastión socialista que parece tambalearse por la fuerza del huracán popular. En Mérida, el líder del PP valoró las encuestas que le dan la victoria porque simbolizan, dijo, «esa hermosa palabra que recorre España y que se llama "cambio"». Lejos de relajarse, animó a los suyos a seguir trabajando «con intensidad y con ilusión» para que ese cambio sea «profundo y esperanzador». Tras incidir en que el cambio significa dar la vuelta a las políticas de «despilfarro» del Gobierno, razonó que significa también «austeridad» y «sinceridad», «no engañar a la gente» y no anunciar «brotes verdes» cuando la economía sigue estancada por las decisiones del PSOE.


Camps inaugura los debates en TV
- El candidato del Partido Popular a la reelección como presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, inauguró ayer la serie de debates en la Radio Televisión Valenciana con los otros tres aspirantes: Jorge Alarte, por el Partido Socialista, Marga Sanz, por Esquerra Unida, y Enric Morera, por Compromís. Tras éste, el siguiente lo celebrarán mañana la candidata a la reelección a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, contra sus contrincantes del PSOE, Tomás Gómez, e Izquierda Unida, Gregorio Gordo. Ambos candidatos populares cuentan con una holgada ventaja sobre sus rivales según el CIS.