Publicidad
Publicidad
Actualidad

Las «pellas» del presidente y los ministros dejan vacío el Congreso

La mitad de los diputados del Congreso se ausentó este miércoles de la sesión de control al Ejecutivo en la Cámara Baja, a la que tampoco acudieron el presidente del Gobierno, las dos vicepresidentas y ministros como Alfredo Pérez Rubalcaba, Francisco Caamaño y Trinidad Jiménez por diversos compromisos gubernamentales.

El Partido Popular había advertido desde la semana pasada que esta sesión de control quedaría descafeinada por la ausencia masiva de miembros del Ejecutivo, que llegó a definir como una evasión intencionada de ministros para no tener que dar explicaciones sobre el recorte del gasto público anunciado por José Luis Rodríguez Zapatero.

El vicepresidente tercero, Manuel Chaves; la ministra de Defensa, Carme Chacón, y el ministro de Fomento, José Blanco, fueron los miembros más relevantes del Gobierno en responder las preguntas de la oposición.

Los tres ya estaban sentados en sus escaños minutos antes de que la sesión de control diera comienzo a las nueve de la mañana. Junto a ellos, les acompañaban el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, y el ministro de Industria, Miguel Sebastián, a pesar de que sus cuestiones estaban previstas para media hora más tarde.

Cuando el presidente del Congreso, José Bono, dio paso a la primera pregunta como inicio a la sesión de control, el Hemiciclo estaba medio vacío. Apenas 58 de los 153 diputados del PP aguardaban en sus asientos y unos 70 de los 169 parlamentarios del PSOE escuchaban las explicaciones del Gobierno.

Tanto en la bancada popular como en la socialista estaban al completo las direcciones de ambos grupos parlamentarios, con Soraya Sáenz de Santamaría y José Antonio Alonso, respectivamente, al frente. Sin embargo, la anunciada ausencia de Zapatero provocó que tampoco acudiera a la cita el líder de la oposición, Mariano Rajoy.

Los más fieles fueron los diputados de los partidos minoritarios. Puntuales a la cita estaban el diputado de IU, Gaspar Llamazares; el diputado de ICV, Joan Herrera; el portavoz de ERC, Joan Ridao, y el portavoz del PNV, Josu Erkoreka. El Grupo Parlamentario de CiU estaba casi al completo, aunque resaltaba la ausencia de su portavoz, Josep Antoni Duran i Lleida. 

También estaban, del Grupo Mixto, la canaria Ana Oramas, los navarros Carlos Salvador y Uxue Barkos, y la diputada de UPyD, Rosa Díez, que llegó minutos después de que la sesión de control ya hubiera comenzado con el fin de preparar la interpelación presentada al vicepresidente tercero y ministro de PolíticaTerritorial, Manuel Chaves. 

La ausencia del presidente del Gobierno, las dos vicepresidentas y varios de los ministros provocó también que el ambiente de la sesión de control fuera un poco menos acalorado de lo habitual. De hecho, en la primera media hora apenas se produjeron interrupciones y Bono pudo dirigir el debate parlamentario sin problemas.

Sólo cuando tomó la palabra el ministro de Fomento, José Blanco, surgieron los cruces de reproches de un lado a otro del Hemiciclo y el presidente del Congreso tuvo que mediar para pedir respeto a los dos grandes partidos en casi media decena de ocasiones.

La escasa presencia de miembros del Gobierno suscitó también menor interés en la sesión de control por parte de los medios de comunicación, ya que tanto la tribuna de prensa como el pasillo estaban prácticamente vacíos.

Publicidad