Paco Arango: «Soy el hombre de los mil hijos sin casarme»

Profesión: ex cantante, creador de series de TV y director de cine. Nació: en 1966, en México D.F. Por qué está aquí: ahora se estrena su película «Maktub».

Paco Arango: «Soy el hombre de los mil hijos, sin casarme»
Paco Arango: «Soy el hombre de los mil hijos, sin casarme»

–«Maktub» significa «está escrito». ¿Qué está escrito?
–Que la vida hay que vivirla a tope. Es mi lema.

–La historia de un niño enfermo de cáncer. Hala, a llorar en Navidades...
–Es una película para llorar de alegría.

–Por cierto, ¿es llorón?
–No me da vergüenza llorar. Eso de que los hombres no deben llorar es una tontería: los hombres tienen que llorar.

–Preside la Fundación Aladina, que atiende a niños con cáncer...
–Ahora atendemos a mil, y me gustaría atender a muchos más. Son mis hijos. Soy el hombre de los mil hijos...y sin casarme.

–¿Por qué a un hombre rico como usted le da por la filantropía?
–Lo siento como una responsabilidad y me sale de forma natural, del corazón.

–¿No le ha tentado nunca ser un pijo dado al lujo y al frenesí?
–Nunca. Y jamás me he considerado un pijo. Siempre he sido y soy muy trabajador.

–¿Se está ganando el cielo o aspira a otra cosa?
–Quiero ir al cielo, sí, aunque San Pedro me tenga que colar por la puerta de atrás, como en las fiestas cuando no estás invitado.

–Fue un cantante desaliñado, creó series de TV, y ahora dirige cine...
–Siempre he querido contar historias. En el cine he encontrado mi destino.

–Es hijo de un millonario, Plácido Arango. ¿Algo que reprochar a su padre en tiempos de crisis?
–Nada, todo lo contrario. Es un hombre muy generoso.

–¿Le pide pasta?
–No, soy independiente económicamente. Sólo le pido para mis niños.

–¿Sabe por qué los ricos son cada vez más ricos y los pobres, más pobres?
–Por el tinglado financiero que hemos montado. No se sostiene.

–¿Le tentó alguna vez ser okupa?
–Lo fui. Ocupé la casa de una novia, pero no duré mucho: me echó.

–¿Y le tentó sumarse a los «indignados»?
–Aunque no estuviera en Sol, me indigna la excesiva desigualdad, que la gente mayor no tenga para llegar a fin de mes.

–Hombre, si les pagarán la pensión el día 26...