Hacienda da un ultimátum a 3000 fortunas con 6000 millones en Suiza

Se querellará contra estos contribuyentes por delito fiscal si no cumplen en el periodo voluntario.

Los contribuyentes tienen depositados más de 6.000 millones en una sede de HSBC en Suiza
Los contribuyentes tienen depositados más de 6.000 millones en una sede de HSBC en Suiza

MADRID- La Agencia Tributaria culminará en las próximas horas una de las mayores operaciones en la lucha contra el fraude fiscal desarrollada en nuestro país. El fisco ha requerido a unas 3.000 grandes fortunas españolas con cuentas opacas en Suiza por más de 6.000 millones de euros (un billón de las antiguas pesetas) que regularicen su situación de forma voluntaria antes del próximo miércoles 30 de junio.Las cuentas se encuentran depositadas en una sede del HSBC en Suiza, según la información obtenida de las autoridades tributarias francesas que habrían facilitado la pista a las españolas. El plazo para la regularización es de unos días y, de no producirse, se abriría paso a una querella por delito fiscal, si las cantidades individuales defraudadas superan los 120.000 euros.Y es que el Gobierno español ha descartado en las últimas semanas una amnistía fiscal para posibilitar que las grandes fortunas españolas afloren antes de que ponga en marcha una nueva figura tributaria dirigida, precisamente, a gravar a los más ricos. El Ejecutivo aprovechará los Presupuestos Generales de 2011 para introducir este nuevo impuesto.

Robo a 24.000 clientesDe momento, se desconoce si las autoridades francesas han destapado esta irregularidad con información robada de clientes de HSBC. Precisamente, las autoridades suizas anunciaron el pasado 11 de marzo de este año la apertura de una investigación contra la filial del banco británico HSBC en el país por el robo de datos de clientes. La sustracción, de la que se tuvo un primer conocimiento el pasado diciembre después de que Francia reconociese que había empleado estos datos para perseguir a evasores fiscales, afectó a «menos de diez clientes», según dijo el HSBC entonces.Pero en marzo, tres meses después, la entidad crediticia admitió que el robo realizado por uno de sus empleados implicaba a unos 24.000 clientes que tenían su dinero en el paraíso fiscal antes de 2006, un 15% del total de su cartera. De hecho, 15.000 de ellos todavía siguen siendo clientes de la entidad.Sobre el uso que se podría hacer de esa información, el HSBC aclaró que no era válida para acceder a ninguna de las cuentas de sus clientes. No obstante, sí pudo y puede afectar a aquellos ciudadanos de fuera de Suiza que han desviado su dinero a este paraiso fiscal para beneficiarse de su régimen más favorable. Es decir, que podría afectar a alguna de las 3.000 grandes fortunas españolas con cuentas opacas en Suiza a las que ayer dio un ultimátum Hacienda.El robo tuvo lugar en 2006 por un antiguo empleado de la sede del HSBC en Ginebra, Hervé Falciani, que reconoció la sustracción y se los ofreció a las autoridades francesas, aunque aseguróque no recibió ni un céntimo por ello. Alemania también mostró su interés en hacerse con esta información.