Muere el número dos de Al Qaida

El número dos de la red terrorista Al Qaida, el libio Atiyah Abd al Rahman, murió el 22 de agosto en Pakistán, en un nuevo revés para la organización, según anunció ayer un alto funcionario de Estados Unidos.

 
 

La fuente, que habló a Efe bajo la condición del anonimato, no reveló las circunstancias de la muerte del terrorista, aunque sí puntualizó que ocurrió en Waziristán, en el noroeste de Pakistán. Ese día tuvo lugar en el área un ataque con aviones no pilotados estadounidenses.

La desaparición de Abd al Rahman representa un duro golpe para Al Qaida casi cuatro meses después de la muerte de su líder, Ben Laden, a manos de un comando estadounidense en Abbottabad (Pakistán).

Abd al Rahman ascendió en la organización tras la muerte de Ben Laden, quien fue reemplazado por Ayman al Zawahiri.
«La muerte de Atiyah representa una enorme pérdida para Al Qaida, porque Al Zawahiri se apoyaba enormemente en él para que le ayudara a guiar y organizar la red, especialmente tras la muerte de Ben Laden», indicó el alto funcionario.

Según puntualizó, los materiales encontrados en la residencia de Ben Laden tras su muerte muestran claramente que Atiyah «estaba profundamente implicado en la dirección de las operaciones de Al Qaida, incluso antes de aquella operación».

Atiyah, agregó, «contaba con múltiples responsabilidades en la organización y será muy difícil de reemplazar». De origen libio, Al Rahman se unió a Ben Laden en Afganistán durante los días de la invasión soviética. Llegó a ser el correo personal del líder de Al Qaida en Irán, a donde se movía desde Waziristán con libertad.

Desde la eliminación de Ben Laden, el Gobierno estadounidense ha insistido en que Al Qaida ha quedado enormemente debilitada. Los documentos encontrados en la residencia de Abbottabad, según han apuntado en diversas ocasiones, aportan un importante número de datos para conocer el funcionamiento de la organización y hacerle frente.

El secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, declaró que si EE UU lograba lanzar una serie de ataques con éxito y eliminar o capturar a una veintena de los principales líderes de la organización, podría lograrse finalmente la derrota de la red. (Efe)