Cataluña

Fiesta nacional por Enrique Miguel RODRÍGUEZ

La Razón
La Razón La Razón

Desgraciadamente la fiesta nacional, como casi todo en estos momentos está pasando por tiempos difíciles. Primeramente ya se podría decir que no es nacional del todo, dos comunidades, Canarias y Cataluña la han ilegalizado, en otras partes la caída se produce por falta de novilladas o corridas y justo en esa situación hay movimientos de grandes figuras que más que ayudar, perjudican. Por supuesto que los toreros que llenen las plazas, que son muy pocos, tienen derecho a pedir una parte importante de esos ingresos, pero no casi toda, porque poner en pie una corrida de toros es costosísima. Además esos mismos figurones no tendrían que comprarse con las estrellas futbolísticas. Por poner un ejemplo, Ronaldo prácticamente no lo paga el Madrid, lo hacen las grandes firmas comerciales que lo esponsorizan y otra parte el merchandising del equipo que se vende a escala planetaria. Mientras los toreros no tengan detrás pagando a el Corte Inglés, Planeta o Zara y sus fotos, sus muletas, sus monteras y sus capotes de paseo reproducidos no estén en cualquier lugar del planeta, tendrán que tener un pago de acuerdo al dinero que entra en taquilla. Vamos, que la prima de riesgo de la fiesta de los toros, está mas alta incluso que la de España. A pesar de lo anterior, un grupo de hombres y mujeres que aman a los toros y que algunos de ellos son parte de los mismos, nos reunimos en el restaurante Río Grande en un almuerzo estupendo para fallar el premio taurino Onda Cero. El mismo tiene como particularidad que se premia a un toro que haya sido lidiado en la feria de farolillos. El año pasado hubo unanimidad, el toro de Cubillo «Arrojado», que toreó magistralmente y que posteriormente indultó José María Manzanares, fue claro ganador, la emoción que toro y torero habían despertado fue definitiva y es que el arte no tiene por qué ser perfecto, lo que es indispensable es que emocione y, sin duda, «Arrojado» y Manzanares lo cumplieron perfectamente. Este año había 4 ganaderías en liza: Victorino, Fuente Ymbro, Moisés Fraile y Torresestrella. Esta última ganadería fue la ganadora, se eligió porque era el toro perfecto para la fiesta, noble, con fuerza y dejándose torear.