Los sindicatos sanitarios protestan por primera vez juntos contra los recortes

El PP arranca a CiU el compromiso de pactar con los profesionales

Todos los sindicatos estuvieron presentes en la protesta frente a la conselleria de Salud
Todos los sindicatos estuvieron presentes en la protesta frente a la conselleria de Salud

Barcelona- Centenares de sanitarios expresaron ayer su indignación ante las puertas de la conselleria de Salud. La protesta fue la primera convocada por todos los sindicatos –Metges de Catalunya, Satse, CC OO, UGT y Catac– de forma unitaria y no será la última. Horas antes, en el Parlament, el PP logró arrancar al Govern el compromiso de impulsar acuerdos con los profesionales para minimizar los efectos de los recortes.
Durante más de 45 minutos, los profesionales sanitarios no dejaron de hacer sonar bocinas, pitos y cualquier tipo de objeto que hiciera ruido. A la que se hacía el silencio, las voces se alzaban con consignas contra el conseller de Salud, Boi Ruiz, o el presidente de la Generalitat, Artur Mas, pidiendo sus dimisión. También se cantó en defensa de la sanidad pública y contra su privatización. Y es que, aunque el sector lleva inmerso en movilizaciones y actos de protesta desde hace meses, la manifestación puede marcar y un antes después. Por un lado, las negociaciones con el Instituto Catalán de la Salud que pretende cuadrar su presupuesto recortando sueldos o despidiendo a 1.500 interinos están totalmente paralizadas. A su vez, el propio Mas ha tenido que negar públicamente que el Govern quiera privatizar el ICS, ahora gestionada como empresa pública. Y, sobre todo, el alcance de las consecuencias del tijeretazo sanitario comienzan a ser visible y palpable.
El discurso de los sindicatos no varió, llevaban meses alertando de los efectos de los recortes y semanas asegurando que el ICS no escucha ni quiere negociar. Pero la de ayer fue una muestra de unidad contra la política sanitaria llevada cabo desde que CiU entrara en el Govern y una advertencia a los gestores: «Comienza la batalla contra la privatización del sistema sanitario público», como apuntó Marcela Güell, de Catac. «Lo que no podemos hacer es permitir lo que están haciendo», sentenció el secretario general de Metges de Catalunya, Antoni Gallego, «porque estamos recibiendo los que nunca deberían haber recibido, los ciudadanos y los profesionales».
Horas antes de la protesta y en sede parlamentaria, los recortes sanitarios centraron el debate. Se votaba una moción presentada por el PSC que exigía, entre otros, «dejar sin efecto los recortes previstos en el sistema sanitario público para el último trimestre de 2011». Pero no salió adelante. CiU votó en contra y el PP se abstuvo, no sin antes exigir un compromiso firme al Govern. Por un lado, «promover acuerdos con los representantes de los profesionales de la salud para minimizar el efecto de los ajustes presupuestarios en las retribuciones y condiciones laborales de los profesionales»; por otro, «revisar y modificar» la reordenación de las urgencias y, finalmente, presentar en un plazo máximo de 20 días un informe sobre los resultados obtenidos con las primeras medidas de recorte. Aunque, llegados a este punto y por poner un ejemplo, todos los grupos parlamentario aprobaron una moción por la que obligaban al Govern a presentar los presupuestos de 2012 antes del pasado 10 de octubre. La Generalitat no ha cumplido.


Ruiz pide una reforma del sistema
El encuentro sobre la tecnología sanitaria que se celebró ayer en Esade, y al que acudieron los consejeros de Sanidad de Cataluña, Valencia, País Vasco y Galicia, fue el enclave ideal para enseñar las cartas sobre el sistema que les gustaría gobernar.
El conseller catalán, Boi Ruiz, pidió reformas estructurales y apuntó al «uso racional del medicamento», hacer resolutiva la atención familiar y buscar un mejor rendimiento de las tecnologías. Ruiz aseguró que para lograr la estabilidad presupuestaria necesaria, el Sistema Nacional de Salud requiere poner más dinero.