Los federales por Eduard Escartín

La Razón
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Las elecciones más inútiles de la historia, con la bravata independentista de por medio, tienen, como ya dije, sus aspectos positivos. Uno es la catarsis que se está produciendo en el PSC. Mas ha enseñado la verdadera faz del nacionalismo y ha puesto al socialismo catalán en la disyuntiva «España, sí, o España, no»; aquí no hay término medio.

Naturalmente, esto hunde la estrategia del PSC de los últimos 30 años; o sea, decir una cosa en Barcelona y otra muy distinta en Madrid, y jugar con dos barajas como han hecho hasta ahora. Ahora, jubilado el socialismo de Sarriá o del llamado sector catalanista, Navarro tiene las manos libres para centrar el partido y señalar la línea roja con el separatismo más o menos encubierto. Supongo que a partir de ahora no se les ocurrirá ir del brazo de ERC, como hicieron con el tripartito.

El PSC ha sido lo que ha sido porque ha representado al Partido Socialista Obrero Español. Eso lo vio muy bien Joan Raventós. Ahora hay que dejarse de federalismos evanescentes que nadie entiende. Además, para implantarlo es necesario reformar la Constitución, y ni Rubalcaba, y mucho menos el PP, quieren hacerlo.
La propuesta federal con la que los socialistas se presentan a las elecciones del próximo 25 de noviembre es un puro brindis al sol, pues sin reforma constitucional no hay consulta posible en este Principado.

Déjense de complejos y planten cara a los que quieren liquidar a España. Ya Josep Pla apuntaba que, a finales de siglo XIX, cuando había una olla de grillos se decía: «Es una república federal». La herencia de Pi i Margall fue desastrosa.