Crítica de cine/«Familystrip»: En extinción

«Familystrip»:
«Familystrip»:

Dirección y guión: Lluís Miñarro. Fotografía: Christophe Farnarier y Pablo García Pérez de Lara. Duración: 70 minutos. España, 2010. Documental.

Lo que empezó como un vídeo doméstico que Lluís Miñarro –mecenas de, entre otros, Albert Serra, Lisandro Alonso y José Luis Guerín, y co-productor español de la Palma de Oro de este año, «Uncle Boonmee»– regalaba a sus padres por su aniversario de boda ha acabado como retrato de una generación casi perdida, la que aún puede contar cómo era la España de la República de primera mano. Flanqueado por un prólogo y un epílogo elegíacos y en color, serenas imágenes de la Naturaleza que enmarcan con majestuosidad la dimensión humana de la película, el cuerpo central de «Familystrip», en blanco y negro, está ocupado por las historias de Francesc y María Luz, por la espontaneidad de sus confesiones sobre la vida en guerra (civil) y posguerra (franquista) mientras Francesc Herrero los pinta. La pose artificial de los dos personajes para el cuadro contrasta con la naturalidad de sus diálogos, que se presentan ante el espectador sin ánimo representativo, con la modestia de un trozo de vida robada de la realidad. Al compartir con el espectador esta película casera, Miñarro convierte a sus padres en especies en peligro de extinción, memoria viva de un país al que el productor catalán extiende una sentida, personal carta de amor.