«Pepe Navarro ya estaba sentenciado»

Susana Moya, la abogada del presentador de televisión, desvela a LA RAZÓN las claves de la batalla judicial por la paternidad del hijo de Ivonne Reyes

Ha sido el hombre más buscado esta semana. Pero Pepe Navarro está de viaje, con su mujer y sus hijos, practicando submarinismo y piragüismo. Mientras Ivonne Reyes se paseaba de plató en plató, el periodista ha seguido con su vida. Pese a haber perdido el juicio en primera instancia, señala que «sigo confiando en la Justicia, aunque sé que el camino que me queda por recorrer es largo». ¿Qué ocurrió durante la vista oral? Por primera vez, la titular del equipo jurídico «Despacho de abogados de Familia Susana Moya» que representa a Pepe Navarro habla para un medio.

-¿Es lógico que en un juicio se dicte sentencia en sólo tres días hábiles?
-No es lo habitual, sobre todo si se tiene en cuenta que duró casi siete horas.

-¿Durante el mismo se presentaron hechos nuevos de los que no tenían constancia? ¿No debería haberse invalidado la vista?
-La parte demandante no aportó con el escrito de demanda ninguna circunstancia fáctica digna de ser tenida en cuenta. Se limitó a decir que «mantuvo una relación íntima que se prolongó de forma continuada entre 1995 y 1999; que en este último año hubo una ruptura de relaciones que duró unos meses, seguida de una breve reconciliación durante el verano, en el que se produjeron las relaciones sexuales, fruto de las cuales se produjo el embarazo». Eso es todo lo que se alegó en cuanto a la pretendida relación entre Ivonne Reyes y Pepe Navarro. En el acto de la vista, Reyes no sólo modificó la demanda alegando, nada menos, que se había equivocado y manifestando que en realidad la relación sólo se había extendido entre 1995 y 1997 –con lo que quedaban dos años para quedarse embarazada–, sino que relató de manera pormenorizada que los encuentros sexuales habían tenido lugar el día 23 de junio de 1999 y otros tres encuentros sexuales másen el mes de julio. Dicha alegación debió haber sido expuesta en el relato de los hechos de la demanda, y no se hizo, lo que causó indefensión a Pepe Navarro. De haberse efectuado en el momento procesal oportuno, hubiera probado la falsedad de tales alegaciones con la correspondiente prueba.

 -Las decisiones de los jueces no tienen discusión, pero, ¿qué pruebas presentadas por la otra parte les parece que no tenían fundamento?
-Toda la demanda presentada estaba plagada de errores y contradicciones. De los testigos que presentaban actas meramente protocolares, tres estaban demandados por Navarro y los otros dos que se presentaron de improviso provocaron indefensión en el periodista.

 -La sentencia se ha basado en pruebas presentadas por la demandante –fotografías, testigos–. ¿Son suficientes para demostrar la paternidad del periodista?
-La sentencia no se basa ni en fotografías ni en documentos porque no se ha aportado ni una sola prueba documental. En el acto de la vista Ivonne Reyes presentó unas fotografías en las que aparecen Navarro, Reyes y otras personas, y que se efectuaron en 1995, cuando trabajaron juntos en «El juego de la oca». También aportó una libreta que afirmaba era «su diario». Esos documentos fueron impugnados por nuestro despacho y en la sentencia se manifiesta que dicha prueba carece de valor y los testigos que comparecieron en el juicio no ratificaron las actas.

-¿Y los testigos?
-Miguel Temprano manifestó que lo único que había visto era una relación en 1995. Aurelio Manzano dijo que no sabía más que lo que le había contado Ivonne y que Pepe Navarro siempre le había negado que él fuera el padre. La señora Serrano manifestó que pese a ser íntima amiga de la demandante, nunca la había visto con el periodista, y Esther del Prado aseguró que no conocía a Ivonne Reyes y que había sido llamada por el abogado de ésta tras haberla oído en un programa de televisión. El relato de los hechos expuestos por dicha testigo eran tan inverosímiles que yo solicité un careo al que accedió la jueza, quedando demostrado el rencor y animadversión de dicha señora hacia Navarro, al que acusó injustificadamente de «haberla vetado» cuando él dirigía el programa «Rufus».

 -Una novedad de esta vista es que el periodista admitiera por primera vez que hubo una relación «esporádica» con Ivonne en 1995, aunque insistió en que no duró hasta 1999. ¿De qué forma demuestra ella –y no tiene lógica para ustedes– que tuvo un encuentro con Pepe las fechas en las que se gestó su hijo?
-Ella afirma que tuvieron un encuentro el 23 de junio y 3 en julio de 1999 sin aportar prueba alguna, y afirma que el 11 de agosto, a la vuelta de su viaje a Venezuela, supo que estaba embarazada, lo que resulta bastante increíble,puesto que no tenía ni siquiera una falta. Pepe Navarro no es el padre del hijo de Ivonne Reyes, que en de agosto de 1999 –cuando según afirma ya sabía que estaba embarazada–, anunció su boda con Aroldo Betancourt.

-¿No someterse a las pruebas de ADN ha jugado en contra de Pepe?
-Por supuesto. Esa fue la advertencia del fiscal, efectuada, de forma inverosímil, incluso antes de conocer el escrito de contestación a la demanda, y la sentencia se basa en esa negativa para imputar la paternidad. La Jurisprudencia que se cita en la sentencia y que es la invocada también por la fiscalía no es de aplicación a este casos ya que existen numerosas sentencias tanto del Tribunal Supremo, que desestiman la demanda porque el hecho de no someterse a la prueba biológica no constituye una «fictio confesio»; es imprescindible que se hubieran aportado pruebas de al menos algún indicio suficiente para estimar la demanda. Lo que no ha existido.

-¿En qué forma ha pesado negativamente sobre Pepe Navarro la utilización mediática del caso por parte de Ivonne Reyes?

-En todos los aspectos. Pepe Navarro sabía que estaba sentenciado desde antes de que se presentara la demanda, habida cuenta la campaña mediática diseñada por los asesores de la demandante, que desde un año antes habían vendido numerosas exclusivas relativas a la presentación de la demanda… Pepe Navarro tiene todo el derecho del mundo a exigir que cuando se le reclame una responsabilidad ante un juez, la parte demandante tenga las pruebas suficientes como para justificar su demanda. Cosa que en este caso se ha demostrado que no han existido y que se volverá a demostrar en segunda instancia.


Las contradicciones de Ivonne Reyes: una tras otra
Según Susana Moya, las contradicciones de Ivonne Reyes son innumerables:
- «Cuando se produjo la gestación tenía un novio formal, Aroldo Betancourt, y otra persona había presentado demanda contra ella reclamando la filiación de su hijo. Esa demanda fue admitida a trámite por lo que en la misma tuvo que aportarse un serio principio de prueba».
- «Dijo que se había equivocado en cuanto a las fechas en las que supuestamente había estado con Pepe».
- «Ivonne Reyes también rectificó su demanda en la que acusaba a Navarro de que la había obligado a abortar en el mes de febrero de 1995. Luego se dio cuenta que era imposible puesto que le había conocido después del 15 de enero».
- «De la misma manera, manifestó en numerosos medios que cuando había conocido a Pepe sólo tenía 24 años cuando en realidad tenía 28 y ya había contraído un matrimonio anterior habiéndose divorciado».