Los «indignados» se suman a la marcha «anti-Papa»

Comienza la recta final. A falta de cinco días para que dé comienzo la Jornada Mundial de la Juventud en la capital española, el movimiento 15-M ya se ha pronunciado y se ha unido a la protesta laicista que se celebrará el día 17 contra la visita del Papa.

La asamblea de ayer en Sol estuvo dedicada a fijar los actos que los «indignados» realizarán durante la visita del Papa
La asamblea de ayer en Sol estuvo dedicada a fijar los actos que los «indignados» realizarán durante la visita del Papa

Los «indignados» vuelven a saltarse su propio protocolo y algunos integrantes del movimiento aseguraron que el movimiento 15-M apoya la manifestación «antipaPapa» convocada por Europa Laica, Redes Cristianas y Amal (Asociación de Ateos y Librepensadores de Madrid), pese a que no lo han votado en la asamblea general Sol. Aunque las aguas estaban en calma, con esta nueva concentración se reaviva el pulso que estos colectivos mantenían días atrás con la Delegación de Gobierno de Madrid.

Tardaron 80 días en desalojar la Puerta del Sol, después de dejarles acampar a sus anchas por las calles madrileñas, y tras los altercados causados por los manifestantes, los «indignados» recuperaron la emblemática plaza cuando la Policía abandonó sus inmediaciones. Ahora, los organizadores de esta marcha atea se unen a la ambición de estos jóvenes para mantener Sol como el epicentro de todas las reivindicaciones. Estos colectivos son viejos conocidos de la Delegación de Gobierno regional. Hace unos meses, Amal lideró junto a otras asociaciones de barrios –ahora integrantes del movimiento 15-M– la «procesión atea» que se celebró finalmente después de Semana Santa, ante la prohibición inicial de la delegada. Mientras, la administración también mantuvo durante semanas la acampada y las posteriores concentraciones ilegales del movimiento 15-M. En esta ocasión, aunque están dispuestos a negociar el recorrido con la Delegación, lo cierto es que «el paso por la Puerta del Sol es innegociable porque después de haberla abierto a las asambleas del 15-M no hay motivo para que no podamos pasar por ahí».

Por su parte, la delegada de Gobierno, Dolores Carrión, anunció la negativa sobre el itinerario inicial que recorría las calles más céntricas de Madrid –Tirso de Molina, Jacinto Benavente, Carretas, Sol–. Ante estas circunstancias, la Delegación les dio una alternativa para celebrar la marcha en el barrio de Lavapiés, pero los organizadores de la concentración no cederán en su objetivo, donde concluirá la marcha. Los «indignados» celebraron ayer una asamblea temática para tomar decisiones sobre la postura oficial y «consensuada» que tomarán ante la JMJ y algunas acampadas españolas ya han empezado a convocar a sus simpatizantes para celebrar actividades al respecto y boicotear la visita del Papa a Madrid. «Los compañeros de Acampada Sevilla ya tienen un programa de actividades: miles de velas frente al arzobispado andaluz, charlas y recogida de comida para el Tercer Mundo», promovió el movimiento 15-M a través de las redes sociales y su asamblea en Sol.


La delegada quiere pactar con los laicistas
La Delegación del Gobierno quiere llegar a un acuerdo con los promotores de la marcha «anti-Papa». Que los «indignados» se hayan unido a la manifestación convocada por los laicistas para el día 17 ha disparado las previsiones realizadas por Delegación sobre el seguimiento de la marcha «anti-Papa». El departamento que dirige Dolores Carrión ha desoído las peticiones que demandan que prohiba la marcha por coincidir con la JMJ y ha abierto una «vía de diálogo» con los laicistas para llegar a un acuerdo sobre el itinerario. Los «anti-Papa» quieren terminar su marcha en la Puerta del Sol, ubicación que Carrión les ha denegado. La delegada les propuso un recorrido por Lavapiés, pero los laicistas lo han rechazado porque quieren calles más anchas y consideran el paso por Sol «innegociable». Pese a estas imposiciones Carrión se reunirá hoy con ellos para buscar un pacto.