«Los Quién»: divorcio a la española

Pese a que la crisis ha hecho descender el número de divorcios en España, lo cierto es que nuestro país se encuentra a la cabeza de Europa en lo que a rupturas matrimoniales se refiere. Y es que aproximadamente dos de cada tres uniones acaban en separación. Esta situación, ahora habitual, era impensable en el año 1981.

divorcio

Hasta que el 7 de julio de ese año no se aprobó la Ley que modificaba en el Código Civil la regulación del matrimonio, éste era para toda la vida, por lo que los primeros divorciados de nuestro país tuvieron que enfrentarse a no pocas dificultades, como que familiares les retiraran la palabra o que dejasen de ser invitados a bodas o bautizos. Precisamente, en una de esas primeras parejas que rompió su unión se basa la nueva serie que aterriza en la parrilla de Antena 3 hoy a partir de las 22:15 horas. Se trata de una «sitcom» que narra en clave de humor las dificultades que tuvo que pasar esta pareja: Gustavo Peña y Susana Zunzunegui, interpretados por Javier Cámara y María Pujalte.

Situaciones actuales
Aunque la serie está centrada en los años ochenta, narra problemas y situaciones muy actuales, que se van repitiendo a través del tiempo, pero tratados con la ironía, el humor ácido y la perspectiva que dan los treinta años que han pasado desde entonces. De hecho, la ficción comienza con una boda real como la que hemos presenciado hace tan sólo tres días: la de Carlos de Inglaterra y Diana de Gales. El paro o una iniciativa que en la época se puso en marcha para reducir los espacios de fumadores son otras de las problemáticas que recuerdan a debates que hoy están en la calle. «Los Quién» arranca con una cena de una familia conservadora de la sociedad española del año 1981.

Ésta acaba como el rosario de la Aurora, cuando Julia, la matriarca (Kiti Mánver), se entera de que su hija Susana (María Pujalte) se va a divorciar. Para colmo, su hijo menor, Esteban (Julián López), que va para sacerdote, decide abandonar sus estudios en el seminario. Este punto de partida argumental marcará un antes y un después en el futuro de la familia y de su entorno. Lo que parecía una familia ejemplar de la época va a sufrir un giro radical, y todo ello, en un escenario ochentero, en el que la máquina de marcianitos, los cardados, o el famoso «baile del robot» serán los protagonistas.

La ficción, que realiza Producciones Aparte para la cadena, está dirigida por Nacho García Velilla («Que se mueran los feos», «Fuera de carta»), en lo que supone su regreso a televisión después de «Siete vidas» y «Aída». Y se nota la influencia de ambas producciones, porque «Los Quién» –que se graba con público en directo, al igual que ocurría con la ya nombrada «Siete vidas», la «sitcom» en la que empezó a afianzarse la carrera de Javier Cámara en televisión–, durará unos 50 minutos.

Completan el reparto Fernando Gil (Tino, propietario del bar «Tino's»; Cristina Alcázar (Candela, la mejor amiga de Susana); Lucía Martín (Paula, la hija de Gustavo y Susana); Álvaro Fontalba (Eloy, el hijo de Candela) y Elena Rivera (Chesca, la amiga de la infancia de Paula). Además, la serie contará con colaboraciones de lujo, como Amparo Baró, Carlos Santos o Ángel de Andrés, a los que se unen José Luis Fradejas y Ramón Sánchez Ocaña, que se interpretarán a sí mismos presentando programas tan míticos de la televisión como «La juventud baila» o «Más vale prevenir».

Esteban, el diamante en bruto
Este conquense puede presumir de haber provocado multitud de carcajadas a los fans de «La hora Chanante», «Muchachada Nui» y «Museo Coconut». Julián López se mete ahora en la piel de Esteban, «un diamante en bruto que no conoce prácticamente nada de la vida». Tras pasar una noche de juerga decide abandonar el seminario «y descubrir todo lo que se comenzó a gestar en la década de los ochenta. Su aprendizaje del mundo va a crear situaciones muy divertidas», afirma el actor. Compagina el rodaje de «Los Quién» con la nueva temporada de «Museo Coconut», que está a punto de estrenarse en Neox. Siempre en papeles cómicos, asegura que sí le gustaría trabajar «en otro tipo de emociones».