Cataluña

El Govern no incluirá el Impuesto del Patrimonio en los ingresos de 2012

Cree que el próximo Gobierno lo suprimirá, aunque necesita el dinero

El Consell de Govern, durante la reunión semanal celebrada ayer
El Consell de Govern, durante la reunión semanal celebrada ayerlarazon

BARCELONA-Ni renunciar a los ingresos extras que aportaría el Impuesto del Patrimonio, ni contar con ellos a sabiendas de que el próximo Gobierno puede suprimir este tributo. Esta es la postura que ayer manifestó la Generalitat después de analizar el asunto en su reunión semanal. El Ejecutivo catalán se mostró la pasada semana muy crítico con esta iniciativa «populista» del Gobierno del PSOE, dirigida a aumentar la recaudación, pero, ahora, la Generalitat ha optado por modular su postura. ¿Por qué? Porque los recursos extras serían bienvenidos.
La prudencia y la proximidad de las elecciones generales han determinado la posición de la Generalitat. Por una parte, la administración autonómica no quiere contabilizar unos ingresos sin tener la certeza de que acabe disponiendo de ellos y, por tanto, acabe incurriendo en un déficit mayor. «No queremos consignar unos ingresos que pueden acabar no viniendo. Si cuentas con un dinero, te lo gastas y luego resulta que los otros que vienen, por las razones que sean, lo quitan, te quedas sin este dinero y haces más déficit», razonó el portavoz del Govern, Francesc Homs.
Lo que el Govern teme es que acabe sucediendo algo parecido a lo que ocurrió con el fondo de competitividad. En principio, la Generalitat preveía ingresar unos 1.450 millones de euros a cuenta de esta partida que se incluyó en el modelo de la financiación, pero luego el Gobierno se negó a hacer la transferencia al entender que no tenía la obligación.
La campaña electoral
Por otra parte, el gobierno catalán no quiere alimentar la polémica entre PSOE y PP en esta larga precampaña. En este sentido, Homs expresó su comprensión con que ambas formaciones hagan sus propuestas, pero también quiso pedir «seriedad». «Me resisto a pronunciarme sobre las promesas electorales de unos y otros: No es la nuestra, no lo llevamos en el programa», añadió Homs.
Además, a la Generalitat tampoco le ha quedado muy claro cómo se aplicaría este impuesto en las comunidades autónomas. Otro motivo que confirma su escepticismo.
En realidad, de lo que el Govern es partidario es de crear un nuevo impuesto aplicable a las grandes fortunas, tal y como están haciendo otros países. El problema es que la Generalitat no tiene competencias para hacerlo y, por eso, lo que está haciendo es defender esta idea en el Congreso de los Diputados a través del portavoz parlamentario de CiU, Josep Antoni Duran Lleida.
Sin embargo, de prosperar esta iniciativa, no entraría en vigor hasta la próxima Legislatura porque ya no hay tiempo suficiente como para tramitarla en el Congreso.