Ciclismo

Petacchi eterno

El italiano consigue su segunda victoria en esta edición a los 36 años n Los favoritos se mantienen tranquilos

«Dos», señalaba Alessandro Petacchi con sus dedos cuando entró en la meta de Reims. Celebraba el italiano su segunda victoria desde que comenzó el Tour. La segunda en los últimos siete años. El dato tiene trampa, porque el italiano ha estado seis ediciones sin correr en la ronda francesa. Pero no la edad. Y el triunfo de ayer es la amenaza de Petacchi de que- rer ser eterno a sus 36 años.Ayudan los rivales al italiano, que no se sintió apretado al entrar en la meta de Reims. Arrancó pronto y a sus enemigos dio la impresión de que el final se les echó encima demasiado pronto. Sin tiempo para reaccionar. «Tenía buenas sensaciones, parece que el pavés me ha sentado bien y he tenido fuerzas para arrancar desde lejos», confesó el ganador.«Se está viendo a un gran Pe- ttacchi», añadió. El italiano se ha decidido a disfrutrar cada momento de la carrera francesa. «Óscar Freire me dijo tras ganar el otro día que ahora el Tour de Francia ya era un regalo para mí y hoy me he encontrado con otra alegría», confesó el ciclista del Lampre. Freire, uno de sus rivales más cualificados, no pudo disputarle el esprint. Con el cántabro las co- sas acostumbran a suceder porque sí. Para bien y para mal. Y ayer no encontró ninguna justificación para su falta de velocidad en los últimos metros. «Me han fallado las piernas a la hora de la verdad. No venía muy atrás, pero hoy no tenía fuerzas, no me ha pasado nada más», aseguró el ciclista del Rabobank.«Ha sido el día más tranquilo desde que comenzamos el Tour», afirmó Carlos Sastre. La única preocupación del ganador del Tour de 2008 y sus compañeros del Cervèlo era trabajar para que Thor Hushvod repitiera su victoria del martes. «El equipo de nuevo ha intentado trabajar para Thor, haciendo un buen trabajo en los últimos 25 kilómetros, pero quizá ha pagado un poco los esfuerzos de ayer», dice Sastre.Los favoritos tenían que guardar fuerzas y recuperarse de los esfuerzos de las dos jornadas anteriores. Demasiadas caídas y demasiados dolores. «Es importante llevar el maillot amarillo, pero hoy traté de recuperar y gastar el mínimo de energía, aunque es básico mantener la concentración», confesaba Cancellara. El suizo se mantiene al frente de la general. Echa de menos a Frank Schleck, que ayer fue operado de su fractura de clavícula, pero ahora, como siempre la pelea es por Andy. Y el enemigo, Contador.