OPINIÓN: Desde el corazón

Desde el corazón
Desde el corazón

Desde el dolor mas profundo de mi corazón, por el terrible suceso acontecido ayer por la mañana, sólo achacable a un arrebato de locura, quiero pedir una oración por el alma de estos tres hijos de Mensajeros de la Paz, a los que hemos querido, cuidado y mimado con todo nuestro corazón.

A pesar de mi dolor sigo teniendo la fe necesaria para continuar adelante con nuestro trabajo, seguiré peleando por los más desvalidos, los más necesitados. Continuaré estando donde haya dolor y sufrimiento como he estado haciendo desde hace 50 años.

Sólo me queda llorar por estos niños, continuar rezando y decir que a pesar de la terrible pena que me embarga sigo creyendo con fe absoluta en los hombres. Gracias a las educadoras por su entereza en estos momentos de tristeza, gracias por su profesionalidad, por su entrega y por su dedicación para dibujar una sonrisa en los labios de los niños.

Pido a Dios que nuestros pequeños descansen en paz, y desde el cielo guíen nuestros pasos.