San Diego

El desplazamiento del caracol no se debe a su baba

Una investigación en la que ha participado la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) encuentra evidencias que sugieren que la clave del desplazamiento de los caracoles radica en los complejos movimientos musculares del animal y no en la baba, como se sospechaba hasta ahora.

Según ha apuntado uno de los autores del trabajo, Javier Rodríguez, este hallazgo puede abrir la puerta a la construcción de robots que imiten esta forma de propulsión. Rodríguez ha señalado que el objetivo principal del estudio, en el que ha colaborado la Universidad de California en San Diego (UCSD) y la Universidad de Stanford (ambas en EEUU), es caracterizar algunos aspectos del movimiento de los gasterópodos (caracoles y babosas) para responder cuánto dependen de las propiedades físicas de su baba para propulsarse, una cuestión que, según ha indicado, resulta "fundamental"de cara a aplicar el mecanismo estudiado a la construcción de robots biomiméticos.


"Uno quiere que el robot se pueda propulsar sobre cualquier película fluida, sin tener que llevar su propia reserva de baba a cuestas", ha explicado el científico, que ha asegurado que la baba de caracol "tiene un comportamiento muy particular, porque se trata de un tipo específico de fluido de propiedades físicas complejas, lo que se denomina fluido no newtoniano".


Así, ha apuntado que, hasta ahora, se sabía que caracoles y babosas se mueven propagando por su cuerpo una serie de ondas musculares que avanzan de la cola a la cabeza, pero se desconocía la importancia de la baba en este proceso. La conclusión obtenida por estos científicos es que las propiedades de este fluido no resultan esenciales para su propulsión. "Sin duda lo serán para otras finalidades, como trepar por paredes, caminar boca abajo o preservar la humedad del cuerpo al encontrarse sobre suelos secos, pero si uno quiere construir un robot que emule al caracol, aquel puede moverse sobre películas de fluidos con propiedades corrientes", ha señalado Rodríguez.


Para realizar el estudio, los investigadores han caracterizado la propagación de las ondas musculares que tienen lugar en el cuerpo de los gasterópodos. Para ello, han puesto a caracoles y babosas a moverse sobre superficies transparentes, han iluminado su vientre de diferentes formas para grabar imágenes mediante cámaras digitales y, posteriormente, han analizado todos estos datos por ordenador.


La universidad madrileña ha señalado que, de momento, los resultados publicados por los científicos de la UC3M, UCSD y Stanford abarcan la parte experimental del estudio realizado y actualmente se está trabajando en un segundo artículo que incluye un modelo teórico sencillo que permite explicar cómo se mueven estos animales.