Los funcionarios salen hoy a la calle para protestar contra el recorte de sus sueldos

El consejero de Educación, Juan José Mateos, garantiza los servicios mínimos en el ámbito docente. 

Los funcionarios ya se concentraron el pasado 20 de mayo contra las medidas de ajuste del Gobierno
Los funcionarios ya se concentraron el pasado 20 de mayo contra las medidas de ajuste del Gobierno

Toda España está preparada para presenciar la respuesta de los funcionarios al plan de ajuste del Gobierno para reducir el déficit público. Convocados por los sindicatos CCOO, UGT y CSI-F, se espera una masiva y contundente respuesta de los más de 175.000 empleados públicos que hay en Castilla y León, y están previstas concentraciones en las sedes de las subdelegaciones del Gobierno de las nueve provincias de nuestra Comunidad. Los funcionarios se echarán hoy a la calle para protestar contra el recorte de sus salarios y para exigir al Gobierno de España que no haga pagar las consecuencias de la crisis a los trabajadores ni a los pensionistas ni dependientes, principales perjudicados por las medidas del plan de ajuste de Rodríguez Zapatero. Las organizaciones sindicales confían en una masiva participación y llaman a la movilización de los empleados públicos para hacer frente a lo que consideran una injusticia.Aún así, algunas voces ya se han manifestado en contra de la convocatoria y han avisado de que no la secundarán. Es el caso del Colegio Oficial de Médicos de Castilla y León cuyo presidente, José Luis Díaz, anunciaba que no se sumarán a la huelga y avanzaba que el Colegio realizará su propia protesta de manera independiente porque, a su juicio, los médicos son los más perjudicados por el decretazo de Zapatero.Respeto a las reglasEn el ámbito docente, el consejero de Educación, Juan José Mateos, pedía respeto a las reglas del juego democrático y al derecho de los profesores a expresar su desacuerdo al plan de ajuste del Gobierno, y garantizaba el mantenimiento de los servicios mínimos en el ámbito docente. De parecida forma se expresaban el líder del PSOE, Óscar López y el coordinador regional de IU, José María González, respetuosos con el derecho a manifestarse de los funcionarios. Aún así, mientras González denunciaba la «ofensiva antisocial» de Zapatero, que calificaba como la más grave de la historia de la Democracia en España, Óscar López, por su parte, defendía el «incansable trabajo» del Gobierno en beneficio de los españoles desde el inicio de la crisis.