El Gobierno reafirma su compromiso con el Liceo tras el desafío de Mascarell

El conseller quiere expulsar al Estado de las instituciones culturales catalanas

Ferran Mascarell y José María Lassalle el pasado martes en la Feria Liber
Ferran Mascarell y José María Lassalle el pasado martes en la Feria Liber

BARCELONA- La iniciativa de Ferran Mascarell de querer expulsar al Gobierno de los patronatos de los grandes equipamientos públicos catalanes empieza a encontrar sus primeras trabas. El secretario de Estado de Cultura, José María Lasalle, participó ayer en la comisión ejectutiva del Gran Teatro del Liceo y ratificó el compromiso del ministerio con el coliseo lírico. La reunión, en la que también estuvieron miembros del resto de administraciones, sirvió para acordar vías de colaboración entre los diferentes estamentos para salvaguardar la viabilidad del proyecto. «La responsabilidad institucional nos obliga a realizar un esfuerzo común, a colaborar y cooperar, independietemente de las contingencias presupuestarias en la que nos encontramos todos», señaló Lassalle. El conseller y el secretario de Estado no hablaron tras la reunión en el Liceo.

 La iniciativa de Mascarell, secundada por el Ayuntamiento de Barcelona, intentó unir a todas las instituciones culturales públicas contra el ministerio de Cultura. Su intención era firmar un documento, la «Declaración de Barcelona», en que se invitaba al Gobierno a marcharse de los patronatos. La medida era una respuesta de las instituciones culturales catalanes la reducción de hasta un 50 por ciento de las subvenciones públicas nacionales. Lassalle afirmó ayer que en el patronato existen cuatro administraciones públicas y afirmó que el Estado siempre ha mantenido su apoyo a la institución cuando los otros tuvieron dificultades para asumir sus retos presupuestarios.

Descenso vertiginoso

Según los presupuestos de 2013, el Liceo perderá cerca de 3,4 millones de euros tras los recortes ministeriales, dinero que se computa esta temporada. Este descenso, después de un 2012 convulso, con un ERE al final desconvocado y varias amenazas de huelga, pone al coliseo lírico de nuevo en una situación muy difícil. «Mis energías estarán puestas en encontrar dinero de donde sea, pero no vamos a recortar la temporada ni tocar a los trabajadores», afirma Joan Francesc Marco, director general del Liceo.

Desde otra importante institución cultural de Barcelona, el Museo Nacional de Arte de Cataluña (Mnac), se prefería no comentar la reunión del pasado miércoles. «Eso es mejor preguntárselo al conseller», dijo ayer el director del Mnac, Pepe Serra.

Los recortes presupuestarios del Ministerio de Cultura –un 36,8 por ciento– y los del Govern y el Ayuntamiento –todavía por determinar–, obliga al museo a buscar nuevas iniciativas. Entre ellas destaca aumentar la recaudación de taquilla buscando visitantes procedentes de países como Rusia y ofrecer nuevos servicios porque «ningún centro importante puede funcionar sólo con los ingresos de taquilla».