El teléfono rojo de Ben Laden con Pakistán

Un móvil vincula al líder terrorista con los servicios secretos paquistaníes

El móvil del mensajero de Bin Laden lo vincula con la Inteligencia paquistaní
El móvil del mensajero de Bin Laden lo vincula con la Inteligencia paquistaní

Islamabad- Una nueva revelación que vincula a Osama Ben Laden con un grupo insurgente local, que mantiene estrechos lazos con los servicios secretos paquistaníes, arroja nuevas dudas sobre el papel del ISI en el encubrimiento del ex líder de Al Qaida. La prueba ha sido un teléfono móvil incautado en la operación de Abbotabad, en el que estaban los contactos de comandantes del grupo Harakat ul Mujahedeen, que fue creado por la Inteligencia paquistaní en los 80 para luchar contra los soviéticos en Afganistán. El móvil pertenecía al mensajero de Ben Laden, que también murió durante el asalto estadounidense a la vivienda del terrorista saudita.
La noticia fue revelada ayer por «The New York Times», que cita fuentes de la inteligencia estadounidense. Aunque las fuentes no revelan nombres, sí apuntan a que los milicianos que poseían estos teléfonos móviles vivían en Waziristán del Sur, bastión de Al Qaida y otros grupos rebeldes en el noroeste de Pakistán. Este hallazgo indica que Ben Laden podría haber utilizado a este grupo como parte de su red de apoyo dentro de Pakistán. Harakat mantiene una presencia importante en Abbottabad y sus líderes, al tener la nacionalidad paquistaní, pueden moverse libremente. Incluso, se sabe que el máximo dirigente de la organización, Maulana Fazlur Rehman Jalil, vive a las afueras de Islamabad sin ser molestado por las autoridades. Los investigadores sospechan que miembros de Harakat habrían llamado recientemente a algunos agentes del ISI y podrían haber llegado a reunirse, aunque sus conversaciones no tendrían que haber versado sobre el terrorista saudí.
Aunque se desconoce la frecuencia de los encuentros entre el grupo insurgente y Ben Laden, la última vez que se tuvo información sobre una reunión entre uno de los líderes del movimiento rebelde, Qari Saifullah Akhtar, y el terrorista saudí fue en 2009, según publicó el diario local «Daily Times» citando un informe del Ministerio del Interior paquistaní.
Harakat ul Mujahedeen ha actuado a sus anchas en Pakistán porque tenía la protección del ISI. El grupo fue proscrito en 2005, tras la presión de EE UU sobre el ex presidente Pervez.


El saudí pensó en cambiar a Al Qaida de nombre
Ben Laden creía tener un problema de imagen y llegó a pensar en cambiar de nombre a su franquicia. Al menos eso es lo que escribió el líder de Al Qaida en una de sus últimas cartas. Su grupo mataba demasiados musulmanes y Occidente ganaba la batalla del márketing. Sus camaradas habían muerto y él apenas conocía a sus sustitutos. Vistos los problemas, Ben Laden pensó que Al Qaida necesitaba otro nombre. «El problema», escribió, «es que falta algo para convencer a los musulmanes de que están en una guerra santa». Pensó en Taifat al-Tawhed Wal-Jihad (Monoteísmo y Yihad) o en Jama'at I'Adat al-Khilafat al-Rashida (Grupo para Restaurar el Califato). Lo cierto es que el nombre, Al Qaida al-Jihad (La base de la guerra santa), no estaba mal. El que estaba mal era él.