Asia

La aventura vuelve a Cuatro

Acaricia a las cobras como si de un osito de peluche se tratara, se enfrenta a los barritos de los elefantes con una calma envidiable y viste a los gorilas como si fueran sus hijos. Así es Frank Cuesta, más conocido como «Frank de la jungla», el aventurero de Cuatro que vuelve este domingo con nuevos reportajes sobre la fauna más peligrosa del planeta.

Este domingo se emite el primer capítulo de la segunda temporada, centrado en las víboras asiáticas
Este domingo se emite el primer capítulo de la segunda temporada, centrado en las víboras asiáticas

«En los nuevos episodios visitaremos varios países asiáticos como Laos, Malasia, Tailandia y Vietnam, y seguiremos el rastro de diversos animales en la selva», explica el explorador.

Para abrir boca, el primer programa estará dedicado a las víboras de Asia. Frank mostrará cómo es su vida, de qué se alimentan, cuál es la relación que establecen con su entorno y sobre todo las pondrá cerca, muy cerca del objetivo de la cámara para que el espectador pueda captar su «fuerza animal».

Picadura mortal
Además, en este primer capítulo, el presentador se enfrentará a la mortal picadura de la víbora racer: «Fui atacado y no tuve más remedio que usar uno de los antídotos que llevo conmigo e incluso abrirme yo mismo la herida para eliminar el veneno», confiesa.

Y es que la segunda temporada de «Frank de la jungla», uno de los programas mejor documentados, más realistas y preferidos por la audiencia, apuesta por «la vida en directo»: «Se emitirá todo el proceso de búsqueda de los animales, cómo nos acercamos a ellos y a su hábitat. Se verá mucho más que en la anterior edición», dice el aventurero.

Para tan arriesgada misión, un equipo formado por tres miembros – el director del programa, un cámara y el propio Frank –se verá de nuevo las caras con la naturaleza sin más armas que su propio cuerpo: «Nosotros no llevamos ningún equipo sanitario al lado, como ocurre en otros programas», subraya Cuesta.

Además, en esta nueva etapa, algunos reportajes servirán para realizar denuncias públicas sobre los malos tratos que reciben ciertas especies. «En Vietnam nos encontramos con que en ciertos lugares se extraía sin permiso la bilis de los osos para elaborar determinados medicamentos, poniendo en peligro la vida de estos mamíferos. Así que aprovechamos la ocasión para visitar alguno de estos centros y mostrar lo que allí se hace», explica Frank.

Seis meses –dos de preproducción y cuatro de grabación– han sido necesarios para dar vida a este formato que de nuevo promete entretener a toda la familia frente al televisor.


Una estaca en el corazón
No sólo Frank se enfrenta al peligro que supone acercarse demasiado a animales no muy «amigables» y caminar por senderos tortuosos. Su equipo también lo padece y lo ha sufrido en primera persona. El cámara que acompaña al aventurero sufrió el impacto de una estaca en el pecho al tropezar y caer sobre un palo afilado.