«Toño» el jefe de los porteros

Es el único imputado que ha pasado durante estos años su tiempo en la cárcel. En noviembre de 2010 la magistrada de la Audiencia Provincial de Madrid encargada del caso, María Riera Gómez, prorrogó su estancia entre rejas por dos años más.

15 años          de prisión. Antonio Sánchez se enfrenta a una acusación de homicidio con agravante de superioridad
15 años de prisión. Antonio Sánchez se enfrenta a una acusación de homicidio con agravante de superioridad

Ahora que comienza el juicio por el joven Álvaro Ussía, Antonio Sánchez, «Toño», parece un completo desconocido. Pero en verdad, su perfil es el retrato profesional de un portero veterano, que había lidiado en plazas complicadas y que tenía fama de duro entre algunos compañeros. De él aseguraron que se ponía nervioso las noches de los viernes en El Balcón de Rosales, donde murió el joven Ussía.

Toda una leyenda sobre el presunto asesino que sólo él y sus más allegados conocen. Era violento y, según sus conocidos andaba con malas compañías que le habían enseñado a pegar sin dejar huella. Por ello, no es de extrañar que «Toño» se comportara como un veterano en Soto del Real a pocos días de ingresar. Compartió módulo con los delincuentes más violentos y reincidentes, un hecho que no achantó al portero de discoteca. Muestra de su agresividad fueron los enfrentamientos que tuvo con otros reos a causa de la convivencia presidiaria. Tras la muerte de Álvaro, multitud de conocidos de «Toño» tuvieron miedo a dar sus nombres por la personalidad del mismo. Tenía fama de hombre frío y otro ejemplo de ello fue que de camino a declarar a los juzgados, dejó que se le vieran los ojos en el «paseíllo» ante los medios de comunicación. Por el contrario, los otros dos implicados en el «caso Ussía» se tapan con sus abrigos el rostro. Los viernes, el ambiente de la discoteca era más juvenil que otros día y los jóvenes que rondaban la mayoría de edad no era su público preferido al que vigilar. El día de los hechos, Antonio Sánchez no trabajaba en la discoteca. De hecho se demostró que no existía relación laboral con Fortensa. Sin embargo, esa noche le llamaron para hacer un favor y muchos de los que allí trabajan le reconocían, en la práctica, como el «jefe» de los puertas.


Los otros acusados del crimen
David Sancio, el deportista
Esperaba convertirse en bombero cuando su participación en el crimen cambió su vida. Jugaba en un equipo de fútbol y frecuentaba un gimnasio, donde, supuestamente, la empresa Fortesa le fichó. Entre titubeos, reconoció la agresión de «Toño».

David Alonso, el opositor
Con 26 años era el más joven de los tres implicados. Este portero aprobó las oposiciones a vigilante de seguridad del Ministerio del Interior. Ambos acusados habrían impedido que los amigos de Ussía le auxiliaran y le golpearon en el costado.