«Un rayo de luz»: y nació Marisol

Han pasado cincuenta años desde el estreno de «Un rayo de luz», la primera cinta interpretada por Marisol y que dirigió Luis Lucía, auténtico descubridor de niñas prodigio para el cine, como tiempo después sucedería con Rocío Dúrcal.

Corría el año 1960 y esta niña rubia y pizpireta se asomaba por primera vez a la pantalla. Su naturalidad, una de sus mejores bazas, hizo que no se diera cuenta de que el cine la colocó pronto entre las actrices infantiles y juveniles favoritas, con renombre internacional. Orson Welles dijo de ella: «Marisol es el animal cinematográfico más impresionante que he conocido».La película se promocionó en medio mundo y llevó a la niña a vivir literalmente dentro de un avión. Marisol obtuvo con aquella interpretación un premio especial en el reconocido Festival de Venecia. Fue estrenada en el Palacio de la Música de Madrid el 9 de septiembre de 1960. En ella desplegó delante de la cámara todos los encantos que tenía y sus habilidades para cantar y bailar de una manera única.El argumento se centra en la vida de Elena, una cantante española que se ha casado con el primogénito del Conde d'Angelo. Matrimonio que se ha celebrado a espaldas de la familia de Carlos. El avión en el que el marido viaja a Roma se estrella. El hijo, Pablo, descubre la historia al ir en busca del cadáver y encuentra a la viuda. Ésta le anuncia que está embarazada y sólo pide que ayude económicamente para poder educar a su hija.Cariño de abueloAños más tarde, la hija de Elena, interpretada por Marisol, vive en un colegio de monjas en Málaga. El Conde D'Angelo no acepta a su madre, pero desea conocer a la pequeña, por lo que pide que se la traigan a Italia para pasar el verano. Tanto cariño le toma, que decide no dejarla regresar a España. Su madre, por otro lado, intenta mantener la farsa de que es una cantante de éxito, pero tiene miedo que Marisol lo descubra.Pepa Flores rodó esta película acompañada por actores como María Mahor, Julio San Juan, Anselmo Duarte, María Isbert, Joaquín Roa y una pequeña llamada María José Goyanes que se convertiría en una de las grandes damas del teatro español. El éxito de la cinta fue impresionante y Marisol se convirtió en la hija, la nieta y la hermana que todos queríamos. Su manera de ser, exquisita y encantadora, al tiempo que conservar una relación con todo lo popular, la convertía en una estrella que todos consideraban muy cercana.