Cristiano la locomotora de Portugal

Carlos Queiroz tiene un buen bloque defensivo y a Ronaldo

Portugal no son Cristia- no Ronaldo y diez más. Carlos Queiroz, elegido por Florentino Pérez para sustituir al «demodé» Del Bosque, ha conseguido que la selección se comporte como un equipo. El bloque de Queiroz, que estuvo en la cuerda floja y pudo ser reemplazado por Luis Aragonés, es compacto, homogéneo y lo basa todo en su capacidad defensiva. De la inspiración de Ronaldo depende lo demás. El jugador del Real Madrid es la locomotora que tira de sus compañeros, que hoy se van a encontrar con la primera dificultad seria del Mundial, porque lo de Brasil fue un partido en donde el conformismo primó por encima de otros valores futbolísticos.- Portería. Desde que se retiró Vitor Baia no ha habido un meta de garantías. Ricardo, Quim y aho- ra Eduardo han sido los encargados de defender los tres palos. «El Animal» como apodan a Eduardo es portero sobrio, con fama de «parapenaltis» y que juega muy bien con los pies. Sus fallos están en el juego aéreo y en los centros cruzados. Tiene la confianza de Carlos Queiroz tras una espléndida temporada en el Sporting de Braga.- Defensa. Experimentada a tope, con muchos kilómetros en sus piernas y con seguridad y con- fianza a nivel individual. En la derecha, Paulo Ferreira es muy fiable. Jugaba en el Oporto y Mourinho se lo llevó al Chelsea. Sube menos que hace años, pero es complicado de pasar en el uno contra uno. No se esconde a la hora de repartir. Ricardo Carvalho y Bruno Alves saben latín. Fuertes, expertos, van muy bien en el juego aéreo y se suman a la estrategia ofensiva. Participan en todas las faltas y en los saques de esquina. Alves, central del Oporto, es un pelín más lento, pero se coloca muy bien y también suele anticiparse. A Carvalho, el Chelsea le ha dado un plus de agresividad y de saber manejarse en todas las facetas del juego.Coentrao se ha convertido en el lateral izquierdo de moda. Tanto, que ya se le coloca en el Real Madrid. La velocidad y sus buenos centros son la virtudes que atesora el joven talento del Benfica. Tuvo una experiencia negativa en el Zaragoza –le gustaba más el ocio que el fútbol–, pero ahora parece que está muy centrado.- Centrocampistas. Lo lógico es que jueguen Meireles, Pedro Mendes, Tiago y Simão. Trabajo y esfuerzo en los dos primeros. Se multiplican en labores defensivas y Meireles ayuda al ex rojiblanco Tiago en la construcción del juego. Simão también se esfuerza desde la banda derecha. Su experiencia es clave en los saques de esquina y en las faltas laterales porque las frontales son todas para Cristiano Ronaldo. No parece que Danny y Deco, renqueantes, tengan sitio en el once titular de Queiroz.- Delantera. El rendimiento de Cristiano Ronaldo con su selección no es tan óptimo como lo era en el Manchester o lo es en el Real Madrid. En un equipo que no tie- ne un delantero centro muy goleador –misión que corresponde a Liedson, un brasileño nacionalizado– se le encomienda a «CR7» esa misión. Y hasta ahora no ha cumplido, le pasa un poco lo que a Messi con Argentina. Sin embargo, se empeña en participar en el juego, en moverse por todos los puestos de la delantera y en rematar desde cualquier posición. Y es que, no lo duden, es el mejor.