Velasco deja la política y abre una crisis en el PSOE de Griñán

Considera los 730.000 euros concedidos a la empresa de su mujer «plenamente justificados».

Rafael Velasco renunció ayer a su cargo en el PSOE-A
Rafael Velasco renunció ayer a su cargo en el PSOE-A

SEVILLA- Rafael Velasco dimitió ayer de su cargo como vicesecretario general de los socialistas andaluces. A su renuncia como diputado, formalizada el pasado martes por la tarde en el Parlamento de Andalucía, sumó el abandono de sus responsabilidades orgánicas dentro del partido. Lo hizo desoyendo las indicaciones del secretario general del PSOE-A, José Antonio Griñán. De hecho, el comunicado que emitió el martes a última hora el partido era una forma de presionar a Velasco para que no formalizara su marcha como número 2 de los socialistas andaluces.
«El secretario general del PSOE de Andalucía, Pepe Griñán, no le ha aceptado su dimisión como vicesecretario general del PSOE-A», rezaba el comunicado.
Era la última baza para que Velasco cambiara de opinión. Su marcha se entiende como una victoria del PP y origina «daño» al partido. Lo dijo la consejera de Presidencia, Mar Moreno, antes de que, minutos más tarde, la secretaria de Organización del PSOE-A, Susana Díaz, oficializara la renuncia. «Griñán no le ha podido convencer», reconoció.
Es la primera gran crisis a la que se enfrenta Griñán desde que fue nombrado secretario general del PSOE-A en marzo de este año. Apenas siete meses ha durado la paz en un partido que asumió su liderazgo con dudas tras la marcha de Chaves.
Para atajar la situación, el secretario general reunirá mañana a la Comisión Ejecutiva Regional y mantendrá un contacto previo con los secretarios provinciales.
El relevo de Velasco como vicesecretario general no está claro. La secretaria de Organización defendió por la mañana que la dirección del partido es «colegiada» y que responde a una «pluralidad» de voces.
Velasco también añadía a su cargo la Secretaría de Relaciones Institucionales, cargo que rechazó Francisco González Cabañas en el último Congreso Extraordinario al exigirle Griñán dedicación exclusiva. Ahora también queda vacante.
El ya ex vicesecretario era la persona de «confianza» –junto a Mario Jiménez– de Griñán, como lo definió él mismo.
Sin embargo, cuando saltó el escándalo de las ayudas, el presidente de la Junta no apoyó a Velasco. «Mi mujer no contrata con la Administración», dijo.
A las nueve de la noche, Velasco mandó un comunicado para explicar su renuncia: «Dimito por dignidad», apuntó. En él, niega falta de apoyo y agradece «a mi amigo Pepe Griñán su comprensión». Asegura que los 730.000 euros que Aula Cinco, la escuela de formación de su mujer, ha recibido en los últimos cuatro años por parte de la Junta están «plenamente justificados» y concedidos «en las mismas condiciones que cientos de centros similares» en Andalucía.
Señala que «nunca» ha intervenido en las gestiones de ese centro ante la Administración, pide «respeto» y apunta que la razón más fuerte para su marcha ha sido «la razón del corazón».