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Una vida atractiva por Iñaki Zaragüeta

La Razón
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Gran expectación por las «Memorias» de José Bono. Los cargos desempeñados y su propia personalidad «una vela a Dios y otra al diablo» acreditan el interés de la obra. Una experiencia política intensa y una vida personal con sobresaltos justifican sobradamente la inmersión en esas páginas. En ellas se cuentan algún secreto bien guardado del ajetreado devenir de las aguas del PSOE y de la política española. Una existencia privilegiada como para obviarla, mucho más después de su decisión de apartarse de la contienda pública. Su retirada hace desaparecer la plasmación interesada para la consecución de un determinado objetivo.

Como siempre sucede en este tipo de creaciones, las «Memorias» contienen además, por un lado, narraciones subjetivas y, por otro, «olvidos» cuya exposición aumentaría el interés. En este sentido, a la hora de leer algunos extractos del texto, he echado de menos sus sentimientos íntimos, imagino que de frustración, por no haber llegado a ser presidente del Gobierno, o algo más sobre la benevolencia de la Justicia, mejor dicho, de la Fiscalía, en su contienda por las imputaciones sobre los «regalos» de un amigo y gran empresario, destinatario de adjudicaciones por parte de la Administración que Bono presidía. Un trato bien diferente al que, en el mismo periodo, recibía su homólogo, el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, fue sometido a un proceso judicial de tres años por un presunto regalo de tres trajes.

Sé que eso de las «Memorias» abarca un extenso compendio de verdades, medias verdades y quimeras. La singladura individual y política del autor invitan a indagar en ellas. Son seductoras. Así es la vida.