Hacia dónde va la Biblioteca Nacional

Milagros del Corral, que hasta ayer presidió la Biblioteca Nacional, se despidió. Sin resentimiento pero sin callarse. «Esta decisión repercutirá en la orientación y estrategia de la institución», apuntó. Las reacciones siguen sucediéndose.

Milagros del Corral abandona la Biblioteca Nacional

«Es muy triste que incluyan a la Biblioteca Nacional entre las 32 direcciones más superfluas del Estado, cuando es una de las cuatro más importantes que existen en el mundo». Milagros del Corral, directora hasta ayer de la institución, ha sido consecuente con sus palabras. En un país donde los políticos jamás renuncian a sus cargos, a pesar de sus errores y disparates, ella no ha vacilado en renunciar a su puesto para defender a este símbolo de la cultura de España y protestar por la decisión del Gobierno de rebajar su rango administrativo. «Las palabras que han utilizado todas las personas que han llamado para mostrar su adhesión son indignidad y estupor». El Boletín Oficial del Estado publicó ayer la supresión de la dirección general de la Biblioteca Nacional que entrará en vigor hoy. «El Gobierno ha mantenido su decisión y yo hago lo que he dicho. No avalaré con mi presencia la rebaja de sus libertades», comentó Del Corral, que ayer por la tarde, rodeada de una inmensa expectación, participó en el último acto oficial en la sede que esta institución tiene en el Paseo de Recoletos de Madrid.

Afecto y apoyosSin un reproche y sin una palabra de queja, atendió a los medios de comunicación que la solicitaron, mientras, a su alrededor, amigos y miembros de su equipo la saludaban a su paso y tenían gestos de afecto y apoyo con ella. En la entrada, antes de comenzar la última presentación de su agenda oficial, se detuvo y tuvo unas palabras de balance y despedida. «Cambia de rango, pero la Biblioteca nunca desaparecerá. Ha sobrevivido 300 años repletos de avatares. Ésto solamente es algo administrativo. Estoy segura de que más adelante recuperará su autonomía muy pronto. La Biblioteca continuará abriendo sus puertas todos los días. Seguirá atendiendo a los investigadores y lectores que vengan a ella. Otra cosa es lo que sucederá con los proyectos que se han iniciado, como la digitalización, que es muy cara, y las actividades de difusión. La situación económica es complicada. Cuando nos informaron de los recortes, nosotros no rechistamos». En el mundo de la cultura ya han sido varios los nombres que han hecho público su desacuerdo. Para la escritora y miembro de la Real Academia Española, Soledad Puértolas, que forma parte del Real Patronato de la Biblioteca Nacional, comentó: «Me quedé asombrada cuando me enteré. ¡Una subdirección! Tiene suficiente entidad para ser una dirección general. Para mí ha sido una sorpresa». La novelista subrayó: «No es para nada beneficioso. Y además, ha dimitido Milagros del Corral, que es una persona encantadora y una gran profesional. No ha sido acertado. Esta institución es una referencia de la riqueza bibliográfica de nuestro país. Es de las más importantes que existen. Y todavía siguen descubriendo la grandeza de sus fondos en las exposiciones. Es uno de los lugares de la cultura indiscutibles. Yo me sentí emocionada cuando me ofrecieron formar parte del patronato».

Un acto «lamentable»El académico de la Real Academia de Historia y Real Academia Española Francisco Rodríguez Adrados remarcó: «Es lamentable que se produzcan estos recortes en la Biblioteca Nacional. Muestra la decadencia cultural española que padecemos, aunque hay más víctimas. La gestión de Milagros del Corral ha sido muy positiva. Realmente yo estoy fastidiado porque hayan rebajado su estatus». Por su parte, el cineasta Gonzalo Suárez, que forma parte del Patronato de la institución, dijo que «es una pena que se haya producido esta dimisión. No se entiende muy bien lo que ha hecho el Gobierno. Esta institución es un exponente de la cultura en España». La presidenta del Patronato, Margarita Salas, calificó de «desastre» la situación, que considera innecesaria. «No era precisamente, dentro del Ministerio de Cultura, la dirección general que merecía ser eliminada, sino todo lo contrario. Ha sido una decisión bastante poco lógica y quizá poco pensada, que no ha tenido en cuenta la importancia que tiene esta institución», dijo. El poeta y Premio Cervantes de Literatura Antonio Gamoneda también ha defendido a la directora de la institución: «Mi relación con ella ha sido muy positiva». Del Corral, que no sabía si tenía que venir hoy a su despacho y que declaró que el lunes recogería sus cosas, manifestó su «pena» por no estar «en el tercer centenario de la Biblioteca». En el breve encuentro que mantuvo con la Prensa comentó en qué va a repercutir esta decisión: «Sobre todo va a afectar a la orientación estratégica, más que al presupuesto.

En todas partes hay y se producirán recortes. Pero es la libertad de acción estratégica la que se va a resentir». Después indicó que «estoy segura de que la supresión de otras direcciones generales hubieran hecho menos daño al país». Del Corral no dejó de insistir en la importancia que tiene esta biblioteca: «Sabiendo que España es en la actualidad una gran potencia cultural, porque es casi en lo único que es una potencia en estos momentos, espero que alguien comprenda que es ahí donde hay que invertir». Después expresó la opinión que tiene del papel de la cultura en el Gobierno: «Es un poco la insoportable levedad del asunto en este momento». Respecto a cómo le ha afectado todo este asunto, apuntó: «No me voy con ninguna amargura. No es algo que se haya hecho contra mí persona. Todavía queda aquí un gran equipo».

Fuentes de la Biblioteca Nacional han informado a Efe de que Milagros del Corral, que anunció el pasado martes que sólo seguiría al frente de la institución si el Gobierno revocaba su decisión de suprimir esta dirección general, permanecerá en la Biblioteca los próximos días "para facilitar el proceso de transición".

Peligra el tricentenarioEl presidente del patronato de la Fundación de Amigos de la Biblioteca Nacional, Pere Vicens Rahola, cree que el Gobierno debe reconsiderar el descenso de categoría de la BNE, dado que puede «enfriar los ánimos» de las empresas que iban a aportar recursos para la celebración del tricentenario de esta institución. Este temor lo expresa en una carta dirigida a la ministra de Cultura, González-Sinde, en la que afirma que esa decisión «puede ocasionar perjuicios irreparables, en el ámbito económico, no sólo en el cultural», informa Efe. Rahola señala que la medida «puede cercenar la incorporación de nuevos patronos de empresas de primer orden que ven el patrocinio de la BNE como un deber en su responsabilidad social de sus corporaciones». También le pide a Sinde que plantee la conveniencia de retirar la decisión tomada y solicita fórmulas que garanticen el futuro de la institución.